Código de conducta de la Corte Suprema genera tensión interna y cuestiona inicio de gestión de Fachin.
Las reglas propuestas para los ministros causan inquietud en la Corte Suprema y son vistas como la primera crisis para el nuevo presidente del tribunal.
247 - La iniciativa del presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Edson Fachin, de crear un código de conducta para los ministros del propio Tribunal y de otros tribunales superiores ha desencadenado un clima de malestar interno y está siendo tratada, entre bastidores, como la primera crisis importante de su mandato al frente del tribunal, informa el periódico. El GloboLa reacción negativa llevó a miembros de la Corte Suprema a abogar por la suspensión temporal del tema, a la espera de un escenario político e institucional más favorable para el debate.
Uno de los principales puntos de preocupación es que el Senado Federal analiza simultáneamente una actualización de la Ley de Impeachment, considerada delicada por el Poder Judicial. Según miembros de la Corte, este contexto coincide con solicitudes de destitución de magistrados del Supremo Tribunal Federal, impulsadas por partidarios de Jair Bolsonaro (PL), lo que aumenta la cautela ante cualquier iniciativa que pueda interpretarse como un debilitamiento institucional.
Otro factor que empeoró el clima fue la percepción de que la propuesta se conoció en un momento desfavorable para la imagen del tribunal, marcado por las repercusiones del viaje del ministro Dias Toffoli en jet privado junto a un abogado involucrado en el caso del banco Master. Para algunos ministros, el debate sobre un código interno en este contexto podría reforzar las críticas externas y alimentar narrativas de conflicto dentro del Poder Judicial.
Tras bambalinas, también se critica la gestión del asunto. Miembros del Supremo Tribunal Federal señalan la falta de coordinación previa entre Fachin y sus colegas, atribuyendo parte de esta discrepancia al perfil más reservado del presidente del Tribunal. Se teme que la tramitación de la propuesta proporcione argumentos al Congreso y exponga desacuerdos internos, precisamente en un momento en que el Supremo Tribunal Federal busca preservar la cohesión institucional tras la respuesta a los actos antidemocráticos de enero de 2023 y la condena de Jair Bolsonaro y sus aliados por el intento de ruptura institucional.
Sin embargo, la idea del código de conducta es anterior a la toma de posesión de Fachin como presidente del Tribunal Supremo Federal (STF) en septiembre. Desde entonces, ha estado debatiendo el tema con ministros del Tribunal y con presidentes de otros tribunales superiores, como el Tribunal Superior de Justicia (STJ) y el Tribunal Superior Militar (STM), buscando apoyo. La propuesta se inspira en el código de conducta del Tribunal Constitucional de Alemania.
Fachin afirmó que "siempre defenderá la autoridad, la integridad moral y la imparcialidad de la Corte". El borrador del texto describe directrices relacionadas con la transparencia en la participación de los ministros en eventos, la recepción de fondos y las relaciones con entidades privadas, con el fin de reducir posibles conflictos de intereses.
El presidente del Supremo Tribunal Federal (STF) también pretende extender los principios del código al Consejo Nacional de Justicia (CNJ), lo que extendería sus efectos a todo el poder judicial. Dentro del CNJ, el debate contaría con el apoyo del Observatorio de Integridad y Transparencia, una iniciativa creada por Fachin.
A pesar de ello, el avance de la propuesta se enfrenta a un obstáculo decisivo: la necesidad de obtener al menos seis votos en una sesión administrativa del Supremo Tribunal Federal (STF) para que el código entre en vigor. Los ministros describen este paso como una posible fuente de nuevas tensiones. La opinión generalizada es que el proyecto se suspenderá hasta que el clima político se calme, evitando así la profundización de las fricciones entre el Poder Judicial y el Congreso y preservando la imagen institucional del Tribunal.


