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Con los pies en la arena, Dilma planea su gobierno.

Después de deshacerse de siete ministros heredados del gobierno anterior, en un proceso celebrado como una "limpieza", el presidente comienza a ordenar la casa en 2012; el PMDB, el PSB y el PDT serán los principales actores en esta reorganización, pero solo si el PT lo permite.

Con los pies en la arena, Dilma planifica su gobierno (Foto: ED FERREIRA/AGÊNCIA ESTADO)

247 La presidenta Dilma Rousseff ha instruido a sus ministros para que eviten especular sobre la remodelación de gabinete prevista para el final de su primer año de mandato, pero es inevitable que la reorganización ministerial se convierta en tema de conversación durante el receso. Mientras descansa en las playas de Bahía, es probable que la presidenta tenga dificultades para despejar la mente ante la multitud de asuntos pendientes: ¿quién reemplazará a Aloizio Mercadante en el Ministerio de Ciencia y Tecnología?, ¿quién dejará el cargo para asumir la cartera de Educación en sustitución de Fernando Haddad? ¿Y qué sucederá con el Ministerio de Trabajo, actualmente dirigido por el secretario ejecutivo del exministro Carlos Lupi? Otra incógnita: ¿saldrá Fernando Pimentel fortalecido tras los ataques a su consultora, o seguirá sumido en la crisis?

Hay muchos asuntos por resolver, y sería ideal que estas fueran las únicas preguntas que la presidenta tuviera que responder. Por cada solución que Dilma encuentre a estos desafíos, surgirán otros nuevos. En el caso del Ministerio de Ciencia y Tecnología, por ejemplo, Ciro Gomes (PSB) ya se perfila como el favorito para reemplazar a Mercadante, en una nominación supuestamente destinada a equilibrar las fuerzas dentro del partido de Eduardo Campos, gobernador de Pernambuco y presidente nacional del PSB. El potencial presidencial que ha cultivado el gobernador mejor valorado del país (89%) empieza a inquietar al PT, que ve en el fortalecimiento de Ciro y su hermano, el gobernador de Ceará, Cid Gomes (PSB), la posibilidad de frenar el ascenso de Campos a nivel nacional.

La nominación de Ciro para la cartera de Ciencia y Tecnología, sin embargo, plantearía una serie de interrogantes. La principal es: para obtener el Ministerio, actualmente en manos del PT, ¿tendrá el PSB que ceder otro? Actualmente, el PSB solo ostenta el Ministerio de Integración Nacional y la Secretaría de Puertos, que corre el riesgo de perder su estatus ministerial en la reforma ministerial. El intercambio de la Secretaría por el Ministerio de Ciencia es una propuesta del PSB a nivel nacional, liderado por Campos, y por lo tanto no beneficiaría a sus compañeros de partido en Ceará. Por otro lado, si opta por cambiar el Ministerio de Integración Nacional, Dilma se enfrentaría directamente al gobernador de Pernambuco, responsable de la nominación del ministro Fernando Bezerra Coelho (PSB), quien aún no ha descartado postularse para la alcaldía de Recife en 2012.

Todo esto será consecuencia de una sola medida. Pero hay más. Desde la caída de Carlos Lupi (PDT), el Ministerio de Trabajo y el de Transporte han estado funcionando casi sin intervención humana. Ambos han pasado a estar bajo la dirección de sus respectivos secretarios ejecutivos, Paulo Roberto dos Santos Pinto y Paulo Sérgio Passos. La caída de Lupi podría entregar el Ministerio al PDT, que intercambiaría carteras con el PMDB: Osmar Dias (PDT) ocuparía el puesto del ministro de Agricultura, Mendes Ribeiro Filho (PMDB).

En este caso, la situación se complica aún más ante la posibilidad de que el presidente opte por fusionar el Ministerio de Pesca con el de Agricultura, lo que reduciría la cuota del PT, que ya tiene la mira puesta en el Ministerio de Ciudades, actualmente dirigido por el prácticamente destituido Mário Negromonte (PP). Paulo Sérgio Passos, quien no ha estado incluido en la cuota del PR desde la destitución de Alfredo Nascimento, también corre el riesgo de perder su cargo.

Como si toda esta maraña de nombramientos políticos no fuera suficiente, la presidenta aún debe pensar en el futuro del ministro que insistió en nombrar. ¿Cómo estará el ministro de Desarrollo, Fernando Pimentel, cuando Dilma regrese de sus vacaciones? Pimentel se irritó la semana pasada al ser interrogado nuevamente sobre las actividades de su consultora en Minas Gerais, evidenciando los efectos de la presión. Con tantos asuntos pendientes, ¿podrá la presidenta descansar durante el receso?