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De regreso en Brasil, Lula tendrá que contener los conflictos internos dentro del gobierno.

El principal punto de atención se centra en el Ministerio de Justicia y la próxima nominación al Supremo Tribunal Federal.

Lula (Foto: Reuters/Rodrigo Antunes | Marcos Oliveira/Agencia del Senado)

247 - Luego de un viaje de seis días a Cuba y Estados Unidos, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) enfrenta la tarea de resolver las disputas internas entre ministros y las fricciones con la base aliada, especialmente en temas relacionados con la economía.

Las agendas de Lula, tanto en Brasil como en el extranjero, se consideran importantes e incluso inevitables. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en sus dos gobiernos anteriores, ya no existe la figura del capitán del equipo, el ministro con la influencia política necesaria para organizar el caos dentro de las tropas. Todas las decisiones son siempre de Lula», afirma la periodista Mônica Bergamo en su columna en [nombre de la publicación]. Folha de S. Pablo.

En este sentido, funcionarios del gobierno esperaban que Lula, quien regresó a Brasil el jueves (21), actuara de inmediato para resolver los problemas pendientes, como la nominación para reemplazar a Rosa Weber en el Supremo Tribunal Federal (STF) y a Augusto Aras en la Procuraduría General de la República (PGR). Sin embargo, el presidente ha estado descansando en el Palacio de la Alvorada tras una intensa agenda en el extranjero.

Según el informe, la divergencia más evidente en la Explanada es la que involucra al ministro de Justicia, Flávio Dino, y sectores del PT (Partido de los Trabajadores) que se oponen a su candidatura al Supremo Tribunal Federal y apoyan al Procurador General de la Unión, Jorge Messias, para la Corte. El enfrentamiento entre ambos grupos se ha intensificado, y dentro del propio ministerio, comandado por Dino, las divisiones se han profundizado. Ante la posibilidad de que pase del Ministerio de Justicia al Supremo Tribunal Federal, han surgido varios candidatos internos para reemplazarlo.

Además, el ministro de la Casa Civil, Rui Costa, se enfrentó a Dino cuando datos del Foro Brasileño de Seguridad Pública revelaron que la Policía Militar de Bahía, estado que Costa gobernó y donde fue elegido su sucesor, lidera las estadísticas de muertes en el país y ostenta el récord de muertes violentas intencionales. Costa intentó desacreditar la investigación, pero Dino la apoyó. Al mismo tiempo, algunas facciones dentro del PT han criticado a Dino por su presunta falta de eficacia en materia de seguridad a nivel federal.