Dilma, la nueva marca de Brasil
Lo más destacado de la presidenta en la revista New Yorker de esta semana es el reconocimiento a la labor de Dilma, que en este primer año de gobierno ha mantenido a Brasil en el camino del desarrollo sostenible.
La presidenta Dilma Rousseff aparece esta semana en la revista estadounidense "The New Yorker". La revista relata la trayectoria política de la presidenta, desde activista antidictadura en la década de 60 hasta secretaria de gobierno en Porto Alegre y jefa de Gabinete del gobierno de Lula. También destaca su sólida presencia al frente de las políticas gubernamentales, como el lanzamiento del Programa Brasil Sin Pobreza, creado para eliminar la pobreza extrema en el país para 2014.
El informe también destaca el progreso de Brasil en los últimos nueve años, sacando a 28 millones de personas de la pobreza. Según la revista, el país tiene un presupuesto equilibrado, casi pleno empleo y una deuda interna e inflación bajas. Para The New Yorker, Brasil "es, caóticamente, democrático y tiene una prensa libre".
Este reconocimiento reconoce la labor de la presidenta Dilma Rousseff, quien, durante su primer año de mandato, ha mantenido a Brasil en la senda del desarrollo sostenible, respetando los límites de los recursos naturales y priorizando la inversión pública en la mejora de la infraestructura, la educación y los sistemas de salud. También ha tomado medidas para dinamizar la economía, creando nuevas empresas y manteniendo los niveles de empleo.
Hoy, según la revista, Brasil se encuentra a la vanguardia de importantes asuntos globales, no solo económicos sino también políticos, posicionándose contra las violaciones de los derechos humanos y la democracia, especialmente en el mundo árabe. La presidenta brasileña también genera controversia sobre la actitud del país ante la crisis global. "Estados Unidos parece estar constantemente en la mente de Dilma, como ejemplo de cómo no abordar la crisis económica mundial", afirma la revista. Sin duda, esto representa un avance significativo para Brasil, y en especial para las mujeres, quienes recientemente han comenzado a acceder al poder ejecutivo en las tres esferas. Como analiza The New Yorker, la presidenta Dilma contribuye significativamente a la consolidación de Brasil como potencia global, especialmente desde que la comunidad internacional consideraba al país, hace poco más de una década, ignorante y subdesarrollado.
Este reconocimiento internacional representa, una vez más, la constante ruptura de paradigmas que Brasil ha experimentado. Un trabajador, el presidente Lula, víctima de prejuicios, llevó a cabo la mayor "revolución social" de la historia. Sacamos a millones de personas de la pobreza y establecimos un modelo económico que genera riqueza y asegura su distribución. La presidenta Dilma, la primera mujer en ocupar el cargo y la primera en inaugurar una conferencia de la ONU, ha mostrado al mundo el camino para enfrentar la crisis internacional y llama la atención sobre la erradicación de la pobreza. Brasil, sin duda, no es solo un país de fútbol.
Edinho Silva es diputado estatal y presidente estatal del PT/SP.
