Dirceu: "La polarización PT-PSDB es una tontería"
Según el exministro, lo que existen actualmente son proyectos antagónicos: uno de las élites, representado por el PSDB, y otro de carácter popular, liderado por el PT; José Dirceu afirma que Marina y Campos, que se han posicionado como quienes pueden acabar con esa supuesta polarización entre petistas y PSDB en el país, son “dos antiguos aliados y responsables del proyecto que llevó al presidente Lula al poder”, que ahora se alían con el “proyecto derrotado” de FHC.
247 - El ex ministro José Dirceu publicó este jueves (17) un artículo en su blog en el que rebate el principal argumento de la unión entre la ex senadora Marina Silva y el gobernador Eduardo Campos, quienes unieron fuerzas, en el discurso de ambos, para poner fin a la polarización entre PT y PSDB en el país.
“Bueno, esta polarización no existía en 1989, ni en las elecciones de 2002 y 2010. Solo existió en 2006, cuando en la primera vuelta Geraldo Alckmin (PSDB) obtuvo el 41,6% y Lula (PT), el 48,6%. En 2002, José Serra (PSDB) tenía el 23%; Anthony Garotinho (entonces en el PSB) tenía casi el 18%, y Ciro Gomes (entonces PPS) alcanzó el 12%. En 2010, Serra tenía el 32,6% en la primera vuelta y Marina, el 19%. Esta charla sobre polarización, por lo tanto, sirve para ocultar el hecho de que, desde 1994, lo que existe es una disputa entre dos proyectos políticos para el país: uno de centroizquierda liderado por el PT, y el otro de centroderecha bajo el liderazgo del PSDB”, afirma.
Dirceu cita a Marina y Campos como "dos antiguos aliados responsables del proyecto que llevó al presidente Lula al poder y al país a logros económicos y sociales extraordinarios", quienes ahora supuestamente se están aliando con "el proyecto derrotado que prevaleció en los años 90, liderado por el ex presidente del PSDB Fernando Henrique Cardoso".
Consulte el artículo completo:
El disparate sobre la polarización PT vs. PSDB.
Hay mucha prensa y mucha conversación en los medios de oposición sobre las elecciones de 2014. La primera se refiere al fin de la polarización entre el PT y el PSDB, que supuestamente está ocurriendo ahora debido a la candidatura de Eduardo Campos y Marina Silva. Sin embargo, esta polarización no existía en 1989 ni en las elecciones de 2002 y 2010.
Esto solo ocurrió en 2006, cuando en la primera vuelta, Geraldo Alckmin (PSDB) obtuvo el 41,6% y Lula (PT), el 48,6%. En 2002, José Serra (PSDB) obtuvo el 23%; Anthony Garotinho (entonces en el PSB) casi el 18%, y Ciro Gomes (entonces en el PPS) alcanzó el 12%. En 2010, Serra obtuvo el 32,6% en la primera vuelta y Marina, el 19%.
Este discurso sobre la polarización, por lo tanto, sirve para ocultar el hecho de que, desde 1994, lo que existe es una disputa entre dos proyectos políticos para el país: uno de centroizquierda liderado por el PT, y otro de centroderecha bajo el liderazgo del PSDB.
Se trata de proyectos diferenciados sobre el papel del Estado, la banca y las empresas públicas, cómo crecer y quiénes se beneficiarán, la distribución del ingreso, la educación y la salud pública, la política industrial y exterior y la defensa comercial de nuestra economía.
Aliados del proyecto derrotado
El hecho relevante en estas elecciones nacionales de 2014 es que dos antiguos aliados y responsables del proyecto que llevó al presidente Lula al poder y al país a conquistas económicas y sociales extraordinarias, ahora se alían con el proyecto derrotado que prevaleció en los años 90, liderado por el ex presidente del PSDB Fernando Henrique Cardoso, pero que ha sido derrotado desde 2002 por los presidentes Lula y Dilma Rousseff.
Basta con observar los medios de comunicación de hoy y de los últimos días el acuerdo entre Aécio Neves (PSDB), Marina y Campos (PSB-Rede) sobre el trípode macroeconómico, muy en línea con el capital financiero. Y también coinciden en todas las demás críticas al gobierno de Dilma, con Marina "saltando la valla", como solía decir el exgobernador Leonel Brizola, alineándose con la derecha.
Aparte de que algunas críticas no son más que falacias o pura hipocresía, como la acusación de manipulación estatal y acuerdos en la legislatura, Marina habló de "chantaje". Como si la situación en Minas Gerais, São Paulo y Pernambuco no fuera la misma, como si los gobiernos del PSDB y Campos no gobernaran mediante coaliciones con partidos a veces antagónicos.
Estas críticas sobre los retrasos en los proyectos, o mentiras como la que afirma que el país ya no es una prioridad para la Inversión Extranjera Directa (IED), no son más que falacias e hipocresías. Este año, somos el cuarto mayor destino de estas inversiones. Queda por ver si Marina y Eduardo Campos continuarán su camino hacia un proyecto de centroderecha…