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¿Eduardo Campos giró a la derecha?

¿Podría haberse enderezado el nuevo "rubio de ojos azules" del Nordeste? Se reunió con Serra en secreto, formó una extraña "asociación" con Jarbas Vasconcelos y, supuestamente, hizo tratos con Jorge Bornhausen y ACM Neto.

¿Habrá cambiado de rumbo el nuevo rubio de ojos azules del Nordeste? Se reunió en secreto, en plena noche, con José Serra en su casa de São Paulo. También formó una extraña alianza con Jarbas Vasconcelos y, según los rumores, ya habría cerrado tratos con Jorge Bornhausen (!) en Santa Catarina y con ACM Neto en Bahía. Puede que se haya radicalizado.

«Rubio de ojos azules», así se conocía en Ceará al desaparecido Tasso Jereissati (PSDB), el estado de los hermanos Ciro y Cid Gomes. Ambos del partido PSB de Eduardo Campos. Amigos de Jereissati, quien apoya a Aécio, quien no se lleva bien con Serra, quien apoya a Campos y quien «apoya» a Dilma, lo que evoca el poema «Quadrilha» de Carlos Drummond de Andrade.

Es interesante observar, y también dejar constancia, de cómo en Brasil los "de piel clara" (gallegos) siempre gobiernan a las personas "mestizas" (de raza mixta).

Es cierto que las triangulaciones del PSB (Partido Socialista Brasileño) en Pernambuco con el PSDB (Partido de la Socialdemocracia Brasileña) en São Paulo, a través de empresas aliadas, para financiar campañas electorales, se han estado llevando a cabo desde hace mucho tiempo; solo el PT (Partido de los Trabajadores) no se percató de ello. No es casualidad que el PSB en São Paulo esté aliado con el PSDB. Como dice el dicho, el dinero manda.

La promiscuidad en la política brasileña avergonzaría incluso a los asiduos a los burdeles de antaño o a las bacanales de la antigua Roma. Al fin y al cabo, ¿qué es la reunión de Eduardo con Serra comparada con la de Lula con Paulo Maluf en la casa de este último en São Paulo? Todo vale en nombre de la supuesta gobernabilidad. No. No lo es.

¿Vale la pena asociarse con la escoria de la política nacional para obtener ventajas electorales? ¿Justifican los fines los medios? ¿Acaso cada época u ocasión forja su propia moral y su peculiar código ético?

Hablando de ética: ¿qué mecanismo mental o social permite que un político, con once investigaciones pendientes por parte de la siempre vigilante Fiscalía, se sienta cómodo impartiendo clases de ética en una universidad? ¡¿Qué aprenderán nuestros jóvenes?! ¿O qué lleva a un fiscal y exsecretario de Seguridad Pública de un estado, senador electo de la República y supuesto baluarte de la moralidad en el Senado, a ser descubierto vinculado con un conocido delincuente?

En este contexto, el supuesto giro a la derecha de un supuesto "socialista" no debería sorprendernos. ¿Verdad? Debería.

Como nos recordó recientemente el senador Jorge Viana, una de las figuras más reflexivas y perspicaces del Partido de los Trabajadores [a quien solo le falta el pico alargado y las plumas para ser miembro del PSDB]: "Eduardo Campos no es nuestro [su] enemigo", recordándonos que el gobernador y candidato presidencial forma parte de la base aliada de la presidenta Dilma.

¡Imagínate si fuera un "enemigo"! ¡Imagínate si Campos no formara parte de la base "aliada"! ¿Lo has pensado?

¿Eduardo Campos se ha desviado a la derecha? ¿Quién más le seguirá?