En nombre del crecimiento, el gobierno recorta R$ 55 mil millones.
El ministro de Finanzas, Guido Mantega, afirmó que el principal objetivo de los recortes presupuestarios es impulsar el crecimiento económico del país y permitir una expansión más vigorosa de la economía brasileña en 2012 y los años venideros.
247 El gobierno anunció que el recorte en el Presupuesto Federal de 2012 será de R$ 55 mil millones. De este total, la mayor parte, R$ 35 mil millones, provendrá de la reducción de gastos discrecionales (no obligatorios). Con la reducción en la estimación de los llamados gastos obligatorios, se ahorrarán otros R$ 20,5 mil millones.
Se han revisado las proyecciones de gasto en prestaciones de seguridad social, asistencia social, subsidios y complementos al Fondo de Indemnización por Despido (FGTS).
Los detalles de los recortes presupuestarios están siendo explicados actualmente en el Ministerio de Planificación, Presupuesto y Gestión por la ministra Miriam Belchior y el ministro de Finanzas, Guido Mantega.
Crecimiento
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó que el principal objetivo de los recortes presupuestarios anunciados hoy es impulsar el crecimiento económico del país y continuar una expansión más dinámica de la economía brasileña en 2012 y los años venideros. Mantega evaluó que, a pesar de la desaceleración en los países desarrollados y emergentes, Brasil está en condiciones de acelerar el crecimiento este año. "El presupuesto que estamos implementando permitirá un crecimiento más dinámico de la economía brasileña", declaró.
El ministro también enfatizó que el programa presupuestario prioriza el aumento de la inversión pública, lo que, a su vez, incentivará la inversión privada. Añadió que se fortalecerán los programas sociales. Indicó que el programa da continuidad al programa de consolidación fiscal de los últimos años, fortaleciendo las finanzas públicas y reduciendo la deuda pública. «Una deuda elevada es sinónimo de debilidad. En Brasil, queremos un presupuesto sólido y debemos seguir reduciendo nuestra deuda».
Mantega recordó el objetivo del gobierno, que es alcanzar una tasa de crecimiento del 4,5% en 2012, la cual calificó de "bastante satisfactoria para Brasil". También destacó que la continuidad de los programas de redistribución del ingreso y la inversión permiten a la población acceder a más servicios, mejor salud y una educación de mayor calidad. Afirmó que el gobierno seguirá trabajando por un desarrollo equilibrado entre los estados brasileños. "Antes, los más ricos crecían más y los más pobres se quedaban atrás. Ahora, son los más pobres quienes más crecen".
Con información de Agência Brasil y Agência Estado.
