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FHC: La envidia es una perra.

Egocéntrico y narcisista, Fernando Henrique ¡ni siquiera se mira al espejo! Una rápida comparación demuestra que su reinado fue un completo desastre.

El expresidente FHC seguramente ya se arrepiente del artículo que publicó el domingo pasado en los diarios O Globo y Estadão. Tanto es así que ha desaparecido de la vida pública. «Folha no pudo contactar con FHC», lamenta el diario afín al PSDB. En su defensa, solo destacan el secuaz que preside el PSDB, Sérgio Guerra, y algunos periodistas —como Ricardo Noblat, Merval Pereira y el pitbull de Veja—. José Serra, cuya popularidad se desploma en las encuestas, seguramente ya piensa que su «amigo» FHC escribió semejante bravuconada solo para perjudicarlo en las elecciones.

La respuesta más contundente al artículo provino de la presidenta Dilma Rousseff. En un comunicado oficial, defendió el "legado bendito" de Lula y arremetió contra FHC, acusándolo de reescribir la historia con "resentimiento". "No recibí un país bajo la intervención del FMI ni bajo la amenaza de apagón", exclamó, recordando el nefasto legado de FHC. También enfatizó que Lula "no sucumbió a la tentación de un cambio constitucional que lo beneficiara", otro golpe, al recordar la compra de votos para la reelección del prominente miembro del PSDB.

Dilma y el fin del "coqueteo"

La dura respuesta de Dilma fue sorprendente. Después de todo, había mantenido una relación amistosa con el personaje más llamativo del PSDB. Incluso lo invitó a cenar al Palacio de Planalto y le envió una carta halagadora por su 80 cumpleaños, confundiendo cortesía con conciliación. Quizás se dejó engañar por FHC, quien, como dice Luis Nassif, nunca superó su "síndrome del escorpión". Quién sabe, tal vez ahora la presidenta también se dé cuenta de la existencia de otros escorpiones y ponga fin a su "coqueteo con los medios" de una vez por todas, como ya lo ha expresado irónicamente Lula.

Pero la franqueza de Dilma está plenamente justificada. El artículo de FHC es verdaderamente nefasto, rebosante de envidia y resentimiento. Si no hubiera respondido de la misma manera, habría parecido que la presidenta había sucumbido a la maniobra turbia de la oposición del PSDB y sus medios de comunicación corruptos, que intentan sembrar la discordia entre Dilma y Lula. «La presidenta Dilma Rousseff recibió una pesada herencia de su predecesor», afirma FHC al comienzo de su texto, apostando precisamente por esta división.

Comparación entre FHC y Lula

En cuanto al contenido del artículo, es lamentable. El autor ofrece una visión distorsionada del gobierno de Lula en varios aspectos. Incluso da la impresión de que el actual presidente heredó un país devastado, abocado al colapso. Egocéntrico y narcisista, FHC no se mira al espejo. Una simple comparación demuestra que su mandato fue un completo desastre. El pueblo lo sabe. Tanto es así que abandonó el Palacio de Planalto con su popularidad por los suelos, mientras que Lula entregó la banda presidencial con un índice de aprobación superior al 80%.

Altamiro Borges escribe en El blog de Miro