Globo descubre que Lula es el puente hacia el futuro.
Al informar que Michel Temer hizo retroceder 15 años las inversiones federales, el periódico O Globo le hizo un servicio al país al demostrar que, en la práctica, el único "puente hacia el futuro" en Brasil es Luiz Inácio Lula da Silva; cuando asumió el cargo en 2003, las inversiones representaban solo el 0,3% del PIB y subieron a más del 1% del PIB, siendo mantenidas en ese nivel por la presidenta Dilma Rousseff hasta el final de su primer mandato; sin embargo, con Temer y el colapso de las constructoras brasileñas, no hay ni puente ni futuro, como señaló el periodista Fernando Brito.
247 - Todos recuerdan la promesa. El simple hecho de destituir a la presidenta Dilma Rousseff restauraría la confianza y la inversión en la economía brasileña.
Sin embargo, un reportaje publicado ayer en el periódico O Globo reveló lo contrario. Con Michel Temer en el poder, las inversiones federales han retrocedido nada menos que 15 años, retrocediendo a los niveles de 2003, el primer año del gobierno del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (más información). aquí).
Al informar sobre la tragedia, O Globo también le hizo un servicio al país, demostrando que, en la práctica, el único "puente hacia el futuro" en Brasil es Luiz Inácio Lula da Silva.
Un gráfico publicado en el informe indica que, cuando asumió el cargo en 2003, las inversiones públicas representaban apenas el 0,3% del PIB y subieron a más del 1% del PIB, siendo mantenidas en ese nivel por la presidenta Dilma Rousseff hasta el final de su primer mandato.
En otras palabras, a través de políticas desarrollistas, Lula y Dilma restauraron la capacidad de inversión del Estado y aplicaron recursos a grandes proyectos de infraestructura, como los nuevos aeropuertos, Belo Monte y las centrales hidroeléctricas en el río Madeira.
Sin embargo, con Temer y el colapso de las constructoras brasileñas, también debido al escándalo Lava Jato, hubo un colapso del sector de infraestructura.
En el Brasil postgolpe no hay puente ni futuro, como señaló el periodista Fernando Brito, editor de Tijolaço (leer aquí).