El lobista Julio Fróes era un traficante de cocaína.
El hombre violento que agredió a un periodista de Veja y distribuyó maletines con dinero dentro del Ministerio de Agricultura, Wagner Rossi (derecha), pasó tres años en la cárcel; fue atrapado con medio kilo de cocaína en el aeropuerto de Fortaleza en 1992.
247 – La acusación de que un lobista operaba desde una oficina dentro del Ministerio de Agricultura, revelada en la edición de esta semana de la revista Veja, es bastante grave por sí sola, pero al añadirle que este lobista pasó tres años en prisión por narcotráfico, la noticia adquiere un aire fantástico. Júlio César Fróes Fialho, quien le arrancó un diente al autor del reportaje que lo expuso, el periodista Rodrigo Rangel, fue arrestado en 1992 en el aeropuerto de Fortaleza con medio kilo de cocaína en su maleta, informó este martes el columnista Claudio Humberto. En aquel momento, Fróes se presentó como el "mercadólogo político César Fialho".
El vuelo en el que el cabildero llegó a Fortaleza partió de Rio Branco (AC), y la incautación de drogas incluso fue noticia en el periódico O Povo. Júlio Fróes se presentó, en ese momento, como estratega de marketing de Vicente Fialho, candidato a diputado federal, y de Ricardo Prado (diputado estatal), en Ceará. El cabildero se sintió incómodo con el hacinamiento en su celda en Fortaleza y logró ser transferido a otra prisión, en Contagem (MG).
El ministro de Agricultura, Wagner Rossi, negó conocer a Júlio Fróes, y hasta el momento, las consecuencias de la acusación de que el cabildero operaba desde una oficina dentro del Ministerio solo han afectado al Secretario Ejecutivo del Ministerio, Milton Ortolan, quien ya dejó su cargo. Para producir el reportaje que derribó a Ortolan, el reportero Rodrigo Rangel entrevistó a Fróes en el restaurante Beirute de Brasilia. Fue allí donde el cabildero agredió al periodista.
Según un comunicado de la ANJ (Asociación Nacional de Periódicos), "en un momento dado (durante la reunión), el entrevistado comenzó a amenazar, preguntando si el periodista tenía esposa e hijos. En ese momento, Rangel dio por terminada la entrevista, pero al levantarse lo jalaron del brazo, le aplicaron una llave de estrangulamiento, le dieron rodillazos en el estómago y la cara, y lo arrojaron contra una mesa. El periodista, que tenía una muela rota, fue examinado en el Instituto Médico Forense". Fróes es, evidentemente, algo más (o menos) que un simple cabildero.
