La maniobra de Fachin demuestra que Lula está siendo retenido como rehén para impedirle presentarse a las elecciones.
Al remitir la solicitud de liberación de Lula al pleno del tribunal para que se tome una decisión en agosto, en medio del proceso de inscripción de candidatos, el ministro Edson Fachin demostró, para aquellos que aún no lo habían entendido, que el expresidente Lula no es un prisionero, sino un ciudadano secuestrado por el Poder Judicial con un único propósito: impedirle presentarse a las elecciones presidenciales de 2018, que habría ganado fácilmente; en otras palabras, en la práctica, el Poder Judicial ha secuestrado la democracia misma.
247 - ¿Por qué está encarcelado el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva si uno de los ministros más experimentados del Supremo Tribunal Federal, Marco Aurélio Mello, acaba de declarar inconstitucional su encarcelamiento? Si aún quedaba alguna duda, el ministro Edson Fachin, relator del caso Lava Jato en el STF, se encargó de esclarecer el asunto.
Tras suspender el juicio de Lula en la segunda sala del Tribunal Supremo, que cuenta con un perfil de garante y que inevitablemente lo liberaría este martes 26, Fachin reconsideró su decisión, pero remitió la apelación de Lula al pleno del tribunal, no sin antes solicitar un dictamen de la Fiscalía General. Dado que los magistrados del Tribunal Supremo están en receso en julio, la decisión sobre la libertad de Lula, quien lleva más de 80 días detenido como preso político, se pospondrá hasta agosto, precisamente el mes en que se inscriben las candidaturas presidenciales. De este modo, el Tribunal Supremo podría llevar a cabo una operación coordinada con el Tribunal Superior Electoral, liberando a Lula pero, al mismo tiempo, impidiendo la inscripción de su candidatura presidencial.
Esta nueva maniobra de Fachin, que ayer fue objeto de un manifiesto firmado por 271 juristas, demuestra que Lula no es un prisionero del sistema judicial, sino un ciudadano secuestrado temporalmente por el Poder Judicial para que sus derechos políticos puedan ser revocados hasta las elecciones. Dado que todas las encuestas indican que Lula ganaría fácilmente la contienda presidencial, en la práctica, lo que hizo Fachin fue secuestrar la democracia brasileña misma, lo que provocó indignación incluso entre quienes se consideraban sus amigos más cercanos (más información). aquí).
Vea a continuación un informe de Agência Brasil sobre la última maniobra de Fachin:
El ministro del Tribunal Supremo Federal (STF), Edson Fachin, decidió hoy (25) remitir al pleno del Tribunal la solicitud de libertad presentada por la defensa del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La decisión del ministro se debió a una petición presentada previamente por los abogados de Lula. La defensa solicitó al ministro que reconsiderara su decisión de rechazar el análisis del caso el viernes 22. Asimismo, la defensa pidió que el asunto fuera juzgado por la Segunda Sala del Tribunal, integrada por Fachin y los ministros Ricardo Lewandowski, Gilmar Mendes, Dias Toffoli y Celso de Mello.
Con la decisión del ministro, el caso se juzgará recién en agosto, tras el receso judicial de julio. Esta semana, el pleno celebrará sus dos últimas sesiones antes del receso, y el orden del día de las audiencias ya está definido. Previamente, la Fiscalía General del Estado (PGR) deberá emitir un dictamen sobre el asunto. Tras este trámite formal, corresponderá a la presidenta del Tribunal Supremo, Cármen Lúcia, programar la audiencia.
Solicitud rechazada
El viernes 22, Fachin rechazó la solicitud presentada por la defensa del expresidente para permanecer en libertad mientras se resuelve una nueva apelación contra su condena en la Operación Lava Jato. Con esta decisión, Lula permaneció en prisión.
La decisión se tomó después de que la vicepresidenta del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF4), Maria de Fátima Freitas Labarrère, rechazara una solicitud de pena de 12 años y un mes de prisión por los delitos de corrupción y lavado de dinero en el caso del apartamento triplex en Guarujá (SP), uno de los procesos de la operación, que será analizado por el Tribunal.
En la nueva solicitud, la defensa argumenta que Lula ha estado ilegalmente encarcelado durante 80 días y solicita que se tramite el juicio con urgencia. "El daño concreto que se pretende evitar atenta contra la libertad del apelante, quien se encuentra detenido en la Superintendencia Regional de la Policía Federal en Curitiba desde hace 80 días, aun cuando la libertad es un derecho fundamental en todo Estado democrático regido por el Estado de derecho", argumentan los abogados.
