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El proyecto de ley sobre la factura de la luz es una nueva prueba para Dilma en la Cámara de Diputados.

Tras la polémica con la medida provisional sobre Puertos, que llevó al Congreso a trabajar durante toda la noche para asegurar su vigencia, este lunes por la noche se votará en sesión una nueva medida provisional que propone una reducción en las facturas de electricidad. Considerada tan importante para el presidente como la primera, la medida, que vence el 3 de junio, podría suponer una nueva prueba para los aliados en el Palacio de Planalto, especialmente el PMDB, partido que obstaculizó la aprobación de la medida provisional sobre Puertos.

El proyecto de ley sobre la factura de la luz es una nueva prueba para Dilma en la Cámara de Diputados.

247 Tras las dificultades con la Medida Provisional de Puertos, el Congreso celebrará este lunes otra votación considerada de suma importancia por el Palacio de Planalto. El análisis de la Medida Provisional 605/13, que permite el uso de recursos de la Cuenta de Desarrollo Energético (CDE) para compensar los descuentos otorgados a algunos sectores en la estructura tarifaria y permitir una reducción en las facturas de electricidad, que se llevará a cabo en una sesión vespertina en la Cámara de Diputados, puede considerarse una nueva prueba de aliados para el gobierno. En el caso de los puertos, el PMDB obstaculizó la aprobación con una medida consolidada propuesta por su líder en la Cámara, Eduardo Cunha, lo que generó tensión entre el gobierno y su principal aliado.

Tanto la medida provisional de la factura eléctrica como la medida 601/12, que extiende los beneficios fiscales de la exención del impuesto sobre la nómina a 16 sectores de la economía —también considerada valiosa por la presidenta Dilma Rousseff—, deben aprobarse este lunes para que lleguen al Senado al menos siete días antes de su vencimiento. Y como señala el periodista político y bloguero de UOL, Josias de Souza, el lunes es "un día de bajo quórum", lo que dificulta aún más el éxito del Planalto en reunir aliados para la aprobación de las medidas provisionales.

El proyecto de ley de Puertos, a pesar de ser aprobado en el Senado, causó una gran confusión en la Cámara porque no llegó dentro del plazo previsto. Los parlamentarios se quejaron de que recibieron el texto recién salido de la imprenta de la Cámara, donde acababa de ser aprobado, alrededor de las 9:00 h, tras toda una noche de intentos. El presidente del Senado, Renan Calheiros, garantizó entonces que esto no volvería a ocurrir y que se trataba de una excepción. Por lo tanto, el caso no puede repetirse, sobre todo en tan poco tiempo.

Las dos medidas provisionales deberían haberse votado el miércoles pasado, lo que habría flexibilizado los plazos, pero la oposición bloqueó la sesión. El motivo, como recuerda Josias: «Exige la inclusión en la agenda de un proyecto de ley que elimine el impuesto del 10% del FGTS que se cobra a los empleadores en caso de despido. El Palacio de Planalto podría haber desatado una excavadora. Pero los aliados se negaron a aportar el combustible de sus votos, forzando el aplazamiento. De ahí la sangría desenfrenada de este lunes».

Los intentos de llegar a un acuerdo ya han comenzado. La ministra Ideli Salvatti, de Relaciones Institucionales, dedicó el fin de semana a recordar a sus aliados que el gobierno espera su lealtad. Respecto a la reforma portuaria, la principal crítica de la oposición —e incluso de algunos miembros del gobierno— fue que la presidencia no sabe cómo gestionar la enorme base de gobierno con la que cuenta. El líder del PT en la Cámara de Diputados, José Guimarães (CE), incluso afirmó que la aprobación de la medida era una victoria, pero que Dilma necesitaba "reflexionar sobre sí misma".