¿Nadie quiere unirse al gobierno de Temer?
Presentado al público como un proyecto de "salvación nacional" destinado a "pacificar el país", el potencial futuro gobierno de Michel Temer ha tenido dificultades para conformar un equipo; vinculado al senador Aécio Neves (PSDB-MG), Armínio Fraga declinó una invitación al Ministerio de Hacienda, al igual que Marcos Lisboa, quien afirmó que solo un presidente legitimado por el voto podría hacer reformas; en el Ministerio de Justicia, dos nombres considerados, Nelson Jobim y Carlos Ayres Britto, se retiraron; para completar el panorama, es probable que el PSDB quede fuera porque, por un lado, José Serra solo se presentaría si tuviera más poder que el propio Temer; por otro, los rivales de Serra en el PSDB desconfían del proyecto presidencial del senador paulista; hasta ahora, Temer no ha logrado apaciguar ni siquiera a sus propios aliados del PSDB en el golpe.
247 - El vicepresidente Michel Temer, que prometió unir a Brasil, no ha logrado hasta ahora unir ni siquiera al PSDB, el partido que, desde su derrota en las elecciones presidenciales de 2014, ha sido el principal promotor del golpe contra la democracia brasileña.
La noticia principal de la edición sabatina de O Globo revela que el PSDB se inclina a no aceptar ningún cargo en una posible administración de Temer. Esto se debe a disputas internas en el partido.
Tanto el senador Aécio Neves (PSDB-MG) como el gobernador Geraldo Alckmin temen que el senador José Serra (PSDB-SP) se convierta en el principal candidato del partido para 2018.
Además, Serra ya ha indicado que sólo participaría en el gobierno de Temer si tuviera más poder que el propio Temer, controlando el Ministerio de Finanzas, el Ministerio de Planificación y el Banco Central.
Por si fuera poco, Temer también recibió otros cuatro rechazos en los últimos días. Armínio Fraga, vinculado a Aécio Neves, declinó una invitación para asumir el Ministerio de Hacienda, al igual que Marcos Lisboa, exsecretario de Política Económica del ministerio y presidente de Insper, quien afirmó que solo un presidente legitimado por el voto podría implementar reformas.
En el proceso judicial, dos nombres que se barajaban, el ex ministro Nelson Jobim y el ex presidente del Supremo Tribunal Federal Carlos Ayres Britto, declinaron participar.