Para el PMDB, la ruptura de Cunha es un acto descontrolado.
El presidente de la Cámara fue abandonado incluso por su fiel secuaz, el diputado carioca Leonardo Picciani (PMDB), lo que deja claro que su situación, acusado por un informante de Lava Jato de recibir US$ 5 millones en sobornos, es extremadamente delicada; en el Senado, condenas de Eunício Oliveira (CE), Romero Jucá (RR) y Edison Lobão (MA); "Si el PMDB hizo una alianza con el PT, tiene que salir por donde entró, por la puerta grande, no en un momento difícil", desaprobó Eunício; "Es una decisión aislada de Cunha. Todos tenemos que ser sensatos con el momento que vivimos. El PMDB no está en el gobierno, es el gobierno", recordó el ministro Hélder Barbalho; al anunciar que se opondría al gobierno, Cunha ignoró el consejo del vicepresidente Michel Temer y del presidente del Senado, Renan Calheiros.
247 - Ni siquiera la oposición, la mayor beneficiaria de la rebelión del presidente de la Cámara, Eduardo Cunha (PMDB-RJ), quien decidió romper con el gobierno de Dilma Rousseff (PT), celebró la decisión. "Estamos pasando de una crisis política a una crisis institucional. Tenemos que actuar con responsabilidad", declaró el líder del DEM en el Senado, Mendonça Filho, al periódico O Globo. La declaración refleja la opinión del PMDB sobre las acciones del congresista carioca: desesperación.
La ruptura se discutió la noche del jueves (16) en el Palacio Jaburu, residencia del vicepresidente de la República, Michel Temer. También estuvo presente el presidente del Senado, Renan Calheiros (PMDB-AL). Cunha comunicó que ya no podía permanecer en la base gubernamental. Temer intentó disuadirlo del anuncio, apelando a la serenidad del PMDB en un momento tan delicado.
Incluso aislado, Cunha mantuvo su decisión y anunció que el presidente de la Cámara, donde se solicita la apertura de un proceso de destitución, se opone al gobierno de Dilma. Cunha contó con el apoyo del diputado Paulinho da Força, del partido Solidaridade. Y eso fue todo.
"Si el PMDB hizo una alianza con el PT, tiene que salir como entró, por la puerta grande, no en un momento de dificultad", desaprobó el líder del partido en el Senado, Eunicio de Oliveira (CE).
"Es una decisión aislada de Cunha. Todos debemos ser sensatos con el momento que vivimos. El PMDB no está en el gobierno, *es* el gobierno", añadió el ministro de Pesca, Hélder Barbalho.
"Este no es momento de romper relaciones. Es un momento muy delicado para que echemos leña al fuego", reforzó el senador Romero Jucá (RR).
Ni siquiera el mayor aliado de Cunha en el Congreso, el líder del PMDB, Leonardo Picciani (RJ), lo apoyó. Los líderes de los partidos aliados, como el PDT y el PP, mantuvieron su apoyo al gobierno, aunque creen que la situación de Dilma empeorará. Sin embargo, rechazan la idea de que Cunha deba dimitir, como defienden el PSC y el PSOL.