Encuesta Ipsos: Lula es el candidato más aprobado y menos desaprobado.
El golpe está envuelto en controversia. La encuesta mensual del Barómetro Político Estadão-Ipsos muestra que Lula es el candidato más aprobado (45%) y el menos desaprobado (52%) entre los más populares; Temer tiene un índice de desaprobación del 92%; Alckmin, del 69%; Ciro, del 65%; Meirelles y Marina, del 61%; Bolsonaro, del 60%; y la mitad de los encuestados (50%) desaprueba a Moro.
247 - El golpe está envuelto en polémica. Encuesta mensual. Barómetro Político Estadão-Ipsos La encuesta muestra que Lula es el candidato con mayor aprobación (45% frente al 42% anterior) y el menos desaprobado (52% frente al 54% anterior) entre quienes tienen mayor intención de voto para las elecciones. Temer tiene un 92% de desaprobación; Alckmin, 69%; Ciro, 65%; Rodrigo Maia, 64%; Meirelles y Marina, 61%; Bolsonaro, 60%. La desaprobación de Moro sigue en aumento, y ya alcanza un 50% de rechazo. El periódico, que siempre destacó la encuesta, ahora oculta los resultados porque favorecen a Lula.
Desde junio de 2017, cuando el índice de desaprobación de Lula era del 68%, ha ido en constante descenso. Esto contrasta con el de Temer, quien en octubre de 2016 tenía un 59% de desaprobación y ha visto aumentar su desaprobación cada mes desde entonces. Octubre de 2016 también marcó el índice de desaprobación más bajo de Alckmin, con un 49%; alcanzó un índice negativo del 75% en septiembre de 2017, luego cayó, y su índice de rechazo ha aumentado desde enero. No es casualidad que los índices de desaprobación más bajos para ambos se dieran tras el golpe de Estado de agosto de 2016, cuando el rechazo a Dilma y al PT alcanzó su punto álgido tras una campaña sin precedentes de la prensa conservadora y la movilización de la clase media.
Bolsonaro registró su índice de desaprobación más bajo en la primera vuelta de las encuestas, en octubre de 2015, con un 27 %. Este índice fluctuó y, desde abril de 2017, cuando su índice de desaprobación era del 48 %, ha experimentado un aumento constante, hasta alcanzar el 60 % en la actualidad.
Sérgio Moro, quien cada día se comporta más como un parlamentario que como un juez, tiene un índice de desaprobación cada vez mayor. En mayo y diciembre de 2016, y en enero y mayo de 2017, tuvo las tasas de rechazo más bajas (22%). En los últimos 12 meses, su desaprobación se ha más que duplicado. Alcanzó el 53% en diciembre de 2017 y ahora está en el 50%, uno de los indicadores más precisos de la división del país.
