Al borde del colapso, Temer todavía habla de llegar al "final de 2018".
Sin mencionar la crisis política de su gobierno ni las acusaciones de corrupción que lo afectan directamente, Michel Temer afirmó que está "devolviendo al país a la senda del desarrollo". "Llegaremos a finales de 2018 con la casa en orden", afirmó, indiferente a la crisis que amenaza con derrocarlo. También argumentó que Brasil no necesita una nueva reforma del Estado, sino cumplir con la Constitución y la separación de poderes. "Cada vez que hay una descentralización de poderes, como corresponde al sistema democrático, se habla de la necesidad de una eventual reforma del Estado brasileño", afirmó.
Reuters El presidente Michel Temer afirmó este martes que Brasil no necesita una nueva reestructuración del Estado, sino cumplir la Constitución y la separación de poderes, y llegará al final de 2018 "con la casa en orden", en un momento en que el gobierno atraviesa una grave crisis política.
"Cada vez que hay una descentralización de poderes, como corresponde a un sistema democrático, se habla de la necesidad de una posible reformulación del Estado brasileño", dijo Temer en la apertura del Brazil Investment Forum 2017 en São Paulo.
No, no necesitamos eso. Lo que necesitamos es cumplir con lo que la Constitución brasileña, sabia, política e institucionalmente, estableció el 5 de octubre de 1988: una separación de poderes del Estado muy adecuada.
El presidente viajó a São Paulo para participar del foro con inversionistas con la intención de mostrar que el gobierno sigue funcionando pese a la crisis desatada por los testimonios de ejecutivos del grupo J&F, que controla JBS, y que llevaron al Supremo Tribunal Federal (STF) a autorizar la apertura de una investigación contra el presidente.
Sin hacer referencia a la crisis que atraviesa, Temer dijo que el gobierno está decidido a completar las reformas laboral y de pensiones, y que no hay un plan B de responsabilidad fiscal.
"Hemos devuelto al país a la senda del desarrollo y no nos desviaremos de ella", afirmó Temer. "Llegaremos al final de 2018 con la casa en orden".
En el acto también hablaron, antes de Temer, el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia (DEM-RJ), y el presidente del Senado, Eunício Oliveira (PMDB-CE), y ambos destacaron su apoyo a las propuestas de reforma enviadas por el gobierno al Congreso.
Según Eunício, el Congreso sigue adelante pese a las dificultades y todas las reformas serán aprobadas.
Maia reafirmó su compromiso con Temer y destacó que la agenda de la Cámara en este momento está centrada en el mercado y el sector privado.
Según él, la Cámara retomará las discusiones sobre el proyecto de reforma previsional "en unas semanas" y el proyecto será aprobado.
(Reporte de Eduardo Simões)