El PSB, dividido en cuatro facciones, corre el riesgo de desintegrarse.
Dividido en cuatro facciones, el PSB intenta encontrar un rumbo para las elecciones de 2018, en medio de una lucha interna de poder. La semana pasada, la tensión aumentó con la oferta de Michel Temer a un grupo de diez parlamentarios descontentos, que negociaban su afiliación al DEM, para unirse al PMDB. "Eduardo [Campos] fue una fuerza unificadora. Dedicamos 24 años a construir un líder con el calibre para postularse a la presidencia de la República. Sin duda, su muerte desmanteló el partido", declaró Beto Albuquerque, candidato a la vicepresidencia en 2014.
247 - Casi tres años después de la muerte del entonces candidato presidencial Eduardo Campos, su partido, el PSB, corre el riesgo de desintegrarse. Dividido en cuatro facciones, el partido intenta encontrar su camino hacia las elecciones de 2018, en medio de una lucha interna por el poder.
La semana pasada, la tensión aumentó tras la oferta de Michel Temer a un grupo de diez parlamentarios descontentos, que negociaban su afiliación al partido DEM, de unirse al PMDB. El PSB aún mantiene un ministerio en el gobierno, el de Minas y Energía, con Fernando Bezerra Coelho Filho, pero la dirección del partido aboga por abandonar el partido y se ha opuesto a las reformas laboral y previsional.
La situación es muy diferente a la vivida entre 2012 y 2014, cuando el partido recibió una oleada de nuevos miembros, incluyendo políticos no identificados con los orígenes socialistas del PSB. Por ejemplo, el diputado Heráclito Fortes (PI), quien comenzó su carrera en ARENA (el partido que apoyaba al régimen militar), y la actual líder de la bancada del partido, Teresa Cristina (MS), representante del sector agroindustrial, se unieron al partido durante ese período. Ambos forman parte del grupo que ahora negocia su salida. En 2012, el partido eligió el mayor número de alcaldes en capitales estatales: cinco en total.
"Eduardo fue una fuerza unificadora. Nos tomó 24 años construir un líder con el calibre para postularse a la presidencia de la República. Sin duda, su muerte ha desmantelado el partido", afirmó Beto Albuquerque, quien fue candidato a vicepresidente en 2014.
Marina Silva, que asumió la cabeza de la fórmula tras la muerte de Campos en el accidente aéreo de Santos, dejó el PSB en 2015 después de lograr legalizar su nuevo partido, Rede Sustentabilidade.
La información es de Reportaje de Sérgio Roxo en O Globo.