PT exige que Mantega cumpla objetivos.
Tras las críticas de la oposición y de los medios de comunicación nacionales e internacionales, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, ahora enfrenta presiones de su propio partido; a pesar de las presiones, no corre riesgo de ser destituido del cargo, como ha asegurado más de una vez la presidenta Dilma Rousseff.
247 – Tras duros ataques de la oposición, que exige mayor crecimiento para el país y critica decisiones en la gestión fiscal del gobierno, y de la prensa extranjera – Financial Times e The Economist Ahora le toca al PT presionar al ministro de Hacienda, Guido Mantega. Las exigencias de los líderes del partido se refieren a las metas prometidas, pero no cumplidas, por el ministro en 2012.
Diputados del Partido de los Trabajadores entrevistados por Valor Econômico creen que si Mantega no hubiese prometido números mayores, y afirmado que el ritmo de crecimiento y el nivel de empleo se mantendrían, no tendría ahora que explicar por qué los datos no alcanzaron las metas.
"El problema es que fijó una meta para el PIB: 'crecerá un 3,5%, un 4%', y al final es del 1%. La oposición, obviamente, se aprovechará de esto", se quejó un miembro del Partido de los Trabajadores. Aunque la campaña electoral ya ha comenzado, la presidenta Dilma Rousseff podría optar por desbloquear la economía primero y solo entonces comenzar a planificar su campaña de 2014. "Este año [2013] tiene que hacerlo [desbloquear el desarrollo]. Este es el año de la decisión".
A pesar de la presión, lo que el partido quiere no es que Mantega deje su cargo, sino que cumpla sus objetivos para no darle una oportunidad a la oposición, que ya está en plena campaña y ha criticado duramente el débil crecimiento. Si depende de Dilma, el ministro también seguirá a cargo de la economía.
