¿Quién le teme a la Verdad?
Con líderes militares en la segunda fila del público, la presidenta Dilma Rousseff promulgó hoy la ley que establece la Comisión de la Verdad. En otros tiempos, este acto se habría llamado venganza; ahora es diferente, ¿en serio?
La presidenta Dilma Rousseff evitó usar su historia como exguerrillera política en su discurso de hoy durante la ceremonia de firma de las leyes que crean la Comisión de la Verdad y el Acceso a la Información. Rousseff recibió fuertes aplausos en varios momentos de su discurso. Para ella, la fecha de hoy es histórica, una celebración de la transparencia y la libertad. «Hoy, todo Brasil finalmente se encuentra a sí mismo, sin venganza, pero sin la complicidad del silencio».
Los comandantes de las tres Fuerzas Armadas estuvieron presentes en la ceremonia. Sin embargo, en varios momentos, no aplaudieron el discurso del presidente. Durante el proceso de redacción de la ley que creó la comisión de la verdad, hubo una considerable resistencia por parte de los militares, y el tema generó una gran controversia dentro de las Fuerzas Armadas. Al final de la ceremonia, el ministro de Defensa, Celso Amorim, calmó el ambiente diciendo que "todos representaban la verdad, sin venganza". Una ausencia notable fue la del presidente del Senado, José Sarney, quien se opuso al proyecto de ley de acceso a la información.
En un intento por demostrar que estaba allí como jefa de Estado y no como exguerrillera, dándole a la ceremonia un aire institucional, Dilma nunca se incluyó entre los perseguidos. "Cuando tantas personas fueron arrestadas, torturadas y asesinadas, la verdad sobre nuestro pasado es fundamental, sobre aquellos hechos que mancharon nuestra historia, para que esto no vuelva a suceder", dijo la presidenta, recordando que muchos lucharon, resistieron y buscaron construir la democracia. Añadió: "La Ley de Acceso a la Información y la ley que establece la Comisión de la Verdad son un testimonio del esfuerzo y la dedicación de generaciones de brasileños que lucharon y seguirán luchando por hacer de Brasil un país mejor, más justo y menos desigual, para las generaciones de brasileños que murieron y a quienes honramos hoy, no a través de la venganza, sino a través del proceso de construcción de la verdad y la memoria".
Para la presidenta Dilma, la Ley de Acceso a la Información y la creación de la Comisión de la Verdad tienen una "conexión importante". "Una no puede existir sin la otra; una es un prerrequisito para la otra, y esto arrojará luz sobre períodos de nuestra historia que la sociedad necesitaba y debía conocer. Son momentos difíciles que se han narrado hasta el día de hoy, o mejor dicho, se narraron durante los acontecimientos que se desarrollaron bajo un régimen de censura, arbitrariedad y represión", afirmó.
