Sin posiciones de gobierno, bloque centrista amenaza votos del gobierno de Bolsonaro.
247 - El modelo adoptado por el presidente electo Jair Bolsonaro (PSL) para conformar la primera línea de su futuro gobierno ha sembrado discordia entre los partidos del llamado "centrão" (bloque de centro) —DEM, PRB, PP, PR y Solidariedade—, que no obtuvieron puestos en la administración federal. En lugar del sistema tradicional de coalición presidencial, Bolsonaro optó por negociar directamente con los parlamentarios para los nombramientos, una de sus promesas de campaña. Sin embargo, este sistema podría dificultar la construcción de una base sólida en el Congreso que garantice la victoria en las votaciones que interesan al gobierno.
En el caso más reciente, el sondeo del círculo íntimo de Bolsonaro a Celso Russomano (PRB-SP) sobre su posible nombramiento en un ministerio que abarca Deportes, Turismo y Cultura se realizó sin el conocimiento del presidente del partido, Marcos Pereira, quien, según se informa, expresó su irritación por el episodio. El hecho de que el partido DEM también recibiera tres ministerios también ha irritado a parlamentarios del propio partido y a sus aliados, quienes consideran la iniciativa excesiva, dado que el DEM aún no ha declarado si se unirá a la coalición de gobierno.
La opción de negociar directamente con los parlamentarios que forman parte de los llamados bloques temáticos, como el BBB (carne, biblia y balas), no se traduce directamente en los votos necesarios para temas de interés del gobierno, ya que los partidos pueden cerrar filas sin tomar en cuenta los deseos de estos parlamentarios.
En este sentido, cabe recordar que los líderes del bloque centrista optaron, durante la primera vuelta de la campaña electoral, por apoyar a Geraldo Alckmin (PSDB), quien obtuvo solo el 4,76% de los votos válidos. Sin embargo, en la segunda vuelta, el bloque centrista permitió a sus miembros votar a su antojo.
Actualmente, la base de Bolsonaro en el Congreso cuenta con alrededor de 191 parlamentarios, en comparación con los 169 de la oposición. Para conseguir los 308 votos necesarios, sería necesario agrupar a los partidos insatisfechos e incorporar a los llamados partidos "menores", que corren el riesgo de desaparecer por no haber alcanzado el número de parlamentarios estipulado por la cláusula de rendimiento electoral.