Temer presenta su defensa contra la segunda acusación ante el Comité de Constitución y Justicia de la Cámara.
El abogado Eduardo Carnelós presentó la defensa de Michel Temer contra la segunda acusación en su contra ante la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara de Diputados este miércoles 4; previamente, también presentaron sus defensas los ministros Eliseu Padilha y Moreira Franco; con la presentación de las tres defensas, se abre un período de cinco sesiones plenarias para que la comisión emita y vote un informe recomendando la continuación o el rechazo de las acusaciones.
247 - El abogado Eduardo Carnelós presentó el miércoles 4 la defensa de Michel Temer ante la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara de Diputados respecto a la segunda acusación en su contra.
La segunda acusación, presentada por la Fiscalía General mientras Rodrigo Janot aún estaba en el cargo, también involucra a los ministros Eliseu Padilha, de la Casa Civil, y Moreira Franco, de la Secretaría General.
Corresponde a la Cámara de Diputados decidir si autoriza al Tribunal Supremo Federal a iniciar una investigación contra el presidente y los ministros.
Ante Temer, los dos ministros también presentaron sus alegatos de defensa ante la comisión. Con la presentación de los tres alegatos, se inicia un período de cinco sesiones plenarias para que la comisión emita y vote un informe que recomiende la continuación o el rechazo de las acusaciones.
Consulta la declaración del abogado:
NOTA DE PRENSA
La acusación presentada contra el Presidente de la República por la Fiscalía Federal, elaborada con una narrativa confusa e inverosímil, es deficiente. Se trata de una farsa disfrazada de acusación. Se basa única y exclusivamente en declaraciones de informantes que se han revelado como delincuentes confesos y en documentos que ni siquiera indican la participación del Sr. Michel Temer en los hechos descritos, especialmente porque estos no le conciernen personalmente. Por lo tanto, fue incapaz de fundamentar de manera consistente la tesis de la supuesta existencia de una organización criminal cuyo propósito sería desviar fondos públicos para financiar un proyecto político-partidista. Asimismo, no existe fundamento alguno para la acusación de obstrucción a la justicia, la cual, además, fue refutada por una grabación de audio de una conversación y por el presunto beneficiario de los pagos para impedir un acuerdo de culpabilidad.
Lo que vemos es la acusación de cometer un delito simplemente por ejercer actividad política, como si esta pudiera existir sin acuerdos partidistas ni negociaciones para la aprobación de proyectos de ley, entre otros actos pertinentes. Bajo el pretexto de que el delito de organización criminal es de carácter permanente, el Presidente de la República fue acusado de actos anteriores a su toma de posesión, lo cual está expresamente prohibido por la Constitución. Uno de los pocos actos posteriores fue el nombramiento de políticos del PP para cargos gubernamentales, prueba fehaciente de que la acusación se basa en la criminalización de la política.
Al presentar hoy (4 de octubre de 2017) la defensa de Michel Temer ante la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía (CCJ) de la Cámara Federal, decidimos hacerlo dentro del plazo más prudente, respetando los procedimientos establecidos por la CCJ y considerando que el cómputo se basa en el número de sesiones, no en días consecutivos. Consideramos pertinente recordar la negativa de esta honorable Cámara a tramitar la primera acusación formulada contra el Presidente de la República.
Durante la deliberación sobre la primera defensa, se desconocían hechos que posteriormente saldrían a la luz pública y que evidenciarían aún más los turbios métodos empleados por el entonces Fiscal General de la República y sus socios privados —JBS— para atacar al Presidente. Esta segunda acusación es simplemente una consecuencia de ese proceso defectuoso. El «arquero» decidió buscar material para sus flechas en otro bosquecillo de bambú, sin imaginar que los fuegos artificiales que había lanzado antes se volverían en su contra y acabarían revelando los repugnantes medios que había utilizado para atacar a Temer.
Como dice el refrán, «la astucia desmedida se vuelve contra su dueño». En su afán por comprometer a Temer, los astutos empresarios terminaron grabando sus propias conversaciones, revelando la vil manera en que pretendían acusar al Presidente de la República. ¿Acaso no se percataron de que los testimonios presentados eran endebles, incapaces de constituir delitos y que solo servían a los nefastos propósitos de quien recientemente había dejado la dirección de la Fiscalía Federal? No se requería verosimilitud ni pruebas sólidas de lo que se diría. Bastaba con que la trama involucrara a Temer, y eso fue todo: construyeron una historia «sobre Temer».
Aún más grave. Se puede inferir que, según conversaciones entre miembros de la organización que colaboró con el ex Fiscal General para acusar al Presidente, los informantes siempre estuvieron bajo la dirección de miembros de la Fiscalía Federal, uno de los cuales, además, actuaba como agente doble. Poco después de dejar su cargo público, se convirtió en el abogado de los mismos informantes a quienes había guiado en la producción de pruebas fabricadas.
Cuando se conocieron los primeros resultados negativos del análisis forense oficial de las grabaciones, el exjefe de la Fiscalía Federal actuó para protegerse, ordenando una rápida «investigación de los hechos» e incluso anunciando la posibilidad de romper el acuerdo que había alcanzado con sus socios en la empresa. Así, los astutos negociadores, que se valían de la honradez ajena, comprendieron que ayudar a disparar flechas podía ser peligroso, ya que el arquero podía invertir la trayectoria de los proyectiles y, además, herir a sus ayudantes si estos representaban una amenaza para el plan original.
Nos referimos también a la aceptación por parte del ex Fiscal General de un acuerdo de culpabilidad realizado por un conocido lavador de dinero, involucrado en varios escándalos pasados, previamente recompensado por informar, pero que ahora está encarcelado por violar un acuerdo de culpabilidad: su palabra, basada en testimonios de oídas, solo adquirió valor en la medida en que ganó la competencia abierta por el ex Fiscal General para ver quién sería capaz de "delatar" al Presidente Temer, incluso si su relato era fantasioso y carecía de evidencia.
Confiamos en que los parlamentarios respondan adecuadamente a este ultraje, rechazando la autorización para que continúe el proceso judicial, producto de tácticas tan sórdidas. Es innegable que el plan se puso en marcha precisamente cuando la economía nacional comenzaba a mostrar signos de recuperación, tras años de sufrir las consecuencias de la crisis provocada por los dos presidentes anteriores. El Congreso Nacional estaba votando y aprobando importantes reformas. El golpe de Estado para derrocar al Presidente debe ser frustrado una vez más. El país necesita volver a la normalidad y continuar su curso.