Albañil: El programa de PT fue pura emoción
"Fue devastador, y es imposible hacer un análisis frío. Es una emoción desbordante. Es algo que rompe el letargo con el que la gente ve el programa electoral", dice el periodista Fernando Brito, de Tijolaço. "El programa transmite la energía de la gente, sin forzar a Haddad a un radicalismo verbal que no es 'lo suyo'", afirma.
Por Fernando Brito, de ladrillo Fue devastador y es imposible hacer un análisis frío y distante.
Es una emoción desbordante.
Algo para frenar el letargo con el que vemos los programas electorales.
El primer programa de Fernando Haddad presenta a su patrón, Lula, explicando su propósito y lo que pudo decir en grabaciones pasadas sobre su compromiso inquebrantable.
Un Haddad firme y sereno, prestando juramento de lealtad.
Pero el personaje principal era "uno del pueblo", lo que indica que las elecciones son el momento del protagonismo popular.
Matheus Santana, estudiante de derecho, está orgulloso de dónde vino y adónde llegó.
"Estaba pensado para otros, no para mí", asegura, quien ocupa la mitad del programa.
No con maullidos de gratitud, sino con estallidos de orgullo.
El programa transmite la energía del pueblo, sin forzar a Haddad a un radicalismo verbal que no es "su estilo".
Auténtico, sin trucos, sin presupuestos. hollywoodienses aquello que los especialistas en marketing siempre han vendido a los candidatos para “arreglar” sus vidas.
Devastador, mira: