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Arruda queda absuelto de los cargos de manipulación de licitaciones.

El Tribunal Federal de Distrito absolvió al exgobernador José Roberto Arruda, acusado de fraude por organizar el partido amistoso entre las selecciones nacionales de Brasil y Portugal en Brasilia en noviembre de 2008. Según la acusación, Arruda y su gobierno cometieron un delito al contratar a la empresa Ailanto Marketing, organizadora del partido, sin licitación pública; los investigadores también señalaron sobreprecios en el contrato.

El Tribunal de Justicia del Distrito Federal absolvió al exgobernador José Roberto Arruda, acusado de fraude por traer a Brasilia, en noviembre de 2008, el partido amistoso entre la selección brasileña y Portugal; según la acusación, Arruda y su gobierno cometieron un delito al contratar sin licitación a la empresa Ailanto Marketing, que organizó el partido; los investigadores también apuntaron sobreprecio en la celebración del contrato (Foto: Leonardo Lucena).

Brasilia 247 El Tribunal Federal de Distrito absolvió este jueves (5) al exgobernador José Roberto Arruda, acusado de fraude al organizar el partido amistoso entre la selección brasileña y Portugal en Brasilia en noviembre de 2008. Brasil ganó por seis a dos. Según la denuncia, Arruda y su gobierno cometieron un delito al contratar sin licitación a la empresa Ailanto Marketing, organizadora del partido. Los investigadores también señalaron sobreprecios al cerrar el contrato.

Otro imputado en el caso, el exsecretario de Deportes Agnaldo Silva de Oliveira, también fue absuelto.

Un reportaje de 2013 del diario "Folha de S.Paulo" apuntó a sobreprecios que involucraban a las empresas Pallas Turismo, responsable del alojamiento de las selecciones nacionales, y Ailanto Marketing, que tenía como uno de sus socios a Sandro Rosell, entonces presidente del Barcelona.

Según el medio de comunicación, el costo del alojamiento y la comida de los equipos fue de R$ 79, pero Pallas Turismo supuestamente cobró R$ 261. El costo total del GDF (Gobierno del Distrito Federal) para organizar el partido amistoso fue de R$ 9 millones.

En cuanto a Rosell, se sospechaba que había malversado R$ 1 millón de la cuota de R$ 9 millones recibida por Ailanto. En aquel momento, su defensa declaró que la acusación era "totalmente absurda".