Los bomberos realizan un operativo contra el dengue.
Con el objetivo de visitar 60 propiedades, se unieron 80 miembros de la Fuerza Aérea Brasileña, 100 de la Marina y 400 agentes de vigilancia ambiental; al final de la tarde del viernes (26), el 82% de los hogares del Distrito Federal habían recibido la visita de hombres que forman parte de las acciones para combatir el Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue, el zika y la fiebre chikungunya; el gobernador Rollemberg espera que para el lunes casi todos los hogares del DF hayan sido visitados.
Yara Aquino – Reportera de Agência Brasil
Un operativo para combatir el mosquito Aedes aegypti en el Distrito Federal durante todo este sábado (27) fue reforzado por 1,1 efectivos militares del Cuerpo de Bomberos. Con el objetivo de visitar 60 propiedades, se unieron a 80 militares de la Fuerza Aérea Brasileña, 100 de la Armada y 400 agentes de vigilancia ambiental.
Al final de la tarde de ayer (26), el 82% de los hogares del Distrito Federal habían recibido la visita de hombres que forman parte de las acciones para combatir el Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue, el zika y la fiebre chikungunya.
Según el gobernador del Distrito Federal, Rodrigo Rollemberg, se espera que el lunes 29 se haya visitado casi la totalidad de los hogares del Distrito Federal. Tras esta fase, se reanudarán las visitas para reforzar las labores de lucha contra el mosquito, informó Rollemberg.
“Esta movilización busca concientizar a la población sobre la necesidad de que cada uno haga su parte para que podamos ganar esta batalla contra el mosquito. Estamos adquiriendo 32 máquinas de nebulización, ampliando nuestro inventario de insecticidas, intensificando las campañas educativas y los esfuerzos de movilización para detener la propagación del dengue en el Distrito Federal”, declaró el gobernador, quien se reunió con los bomberos temprano en la mañana, antes del inicio de las actividades.
Este sábado, camiones del Servicio de Limpieza Urbana recogerán basura y escombros, que pueden acumular agua estancada y convertirse en criaderos del mosquito Aedes aegypti. Las acciones del grupo de trabajo en el Distrito Federal comenzaron en diciembre, y durante ese mismo mes se retiraron de calles y terrenos baldíos aproximadamente 160 toneladas de escombros que podrían haber servido como criaderos para el mosquito.