La CCJ acelera el proyecto de ley de sentencias y el plenario del Senado podría votarlo este miércoles.
Presionado por la dirección del Congreso, el comité decidió votar la propuesta este miércoles, tras reducir el tiempo para el análisis del informe.
247 - La Comisión de Constitución y Justicia del Senado (CCJ) decidió reducir el plazo de revisión del Proyecto de Ley de Sentencias y programó la votación del dictamen sobre la propuesta para este miércoles (17). El anuncio fue realizado por el presidente de la comisión, el senador Otto Alencar (PSD-BA), quien fijó cuatro horas para que los parlamentarios analizaran el informe presentado por el senador Esperidião Amin (PP-SC), antes de la reanudación de la sesión deliberativa.
La prórroga del plazo se produce debido a la intención del presidente del Senado, Davi Alcolumbre (União-AP), de presentar el texto ante el pleno este miércoles. Según Alencar, la decisión busca armonizar el procedimiento de la comisión con el cronograma establecido por la presidencia de la Cámara para la consideración del asunto.
Aprobado por la Cámara de Diputados el día 8, el llamado Proyecto de Ley de Sentencias ha generado una fuerte controversia en el Congreso. Los críticos señalan que el texto original permitiría que los condenados por delitos comunes también se beneficiaran de una progresión más rápida de su sentencia, además de los involucrados en los intentos de golpe de Estado del 8 de enero de 2023. Ante este escenario, el ponente en el Senado intentó ajustar el alcance de la propuesta mediante una estrategia procesal.
En el dictamen emitido este miércoles por la mañana, Esperidião Amin limitó el nuevo mecanismo de progresión de la pena exclusivamente a los delitos contra el Estado Democrático de Derecho. El cambio fue posible gracias a la incorporación de una enmienda presentada por el senador Sergio Moro (União-PR), con el fin de cerrar posibles lagunas legales y evitar que el proyecto de ley tuviera que volver a la Cámara de Diputados.
Según el texto aprobado por los diputados, los condenados por participar en los atentados del 8 de enero podrían pasar de régimen penitenciario cerrado a semiabierto tras cumplir el 16% de su condena, un porcentaje inferior al 25% que exige la ley. La propuesta también estipula que, en caso de condenas simultáneas por intento de golpe de Estado e intento de abolición del Estado democrático, prevalecerá la pena más severa, sustituyendo la suma de las condenas. Además, establece una reducción de uno a dos tercios de la pena por delitos cometidos en un contexto de masas, siempre que el acusado no sea un líder ni un financista, y permite que el tiempo dedicado a estudiar y trabajar bajo arresto domiciliario se contabilice para la reducción de la pena.
El debate cobró aún más fuerza tras la condena de Jair Bolsonaro por el Supremo Tribunal Federal (STF) a más de 27 años de prisión por cinco delitos, entre ellos intento de golpe de Estado e intento de abolición del Estado democrático. El ponente del proyecto de ley en la Cámara de Diputados, el diputado Paulinho da Força (Solidariedade-SP), declaró que, según las normas propuestas, Bolsonaro solo podría cumplir dos años y cuatro meses en régimen cerrado, considerando también reducciones por estudios y el período de arresto domiciliario.


