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Con la restauración de la Sala Martins Pena, la Orquesta Sinfónica del Teatro Nacional regresa a casa

El regreso a su espacio original se produce en el año en el que el grupo celebra 45 años de existencia y tras una década recorriendo diferentes espacios de la capital.

La última actuación de la orquesta en una sala del Teatro Nacional tuvo lugar en diciembre de 2013 (Foto: Lúcio Bernardo Jr./Agência Brasília)

Por Adriana Izel, de Agencia Brasilia - Un regreso a casa. Así describen los integrantes de la Orquesta Sinfónica del Teatro Nacional Claudio Santoro (OSTNCS) la emoción del grupo ante la reapertura de la Sala Martins Pena, el primer espacio público en ser restaurado con el apoyo del Gobierno del Distrito Federal (GDF).

La última vez que la orquesta realizó una temporada de conciertos en un teatro fue en diciembre de 2013, un mes antes de que las autoridades competentes clausuraran el recinto por incumplimiento de las normas de seguridad, extinción de incendios y accesibilidad. En esa ocasión, Sinfonía n.º 9 de Beethoven.

"Fue triste tener que dejar la sala", recuerda Lilian Raiol, concertino de la orquesta y considerada la mano derecha del director. "Entendemos, por supuesto, las consideraciones de seguridad y la remodelación integral que requiere la sala, pero fue muy triste tener que irnos sin perspectivas de regresar. Fue muy doloroso".

Tras 19 años con la orquesta, la músico recuerda que fue al incorporarse al Teatro Nacional que decidió dedicarse a la orquesta: "Elegí hacer música y tocar en la orquesta cuando participé en el festival de verano de la Escuela de Música. Entré en la Sala Villa-Lobos y dije: 'Aquí es donde quiero trabajar y pasar el resto de mi vida'. Ser parte de la orquesta es un sueño hecho realidad, y volver al teatro es otro sueño que se está haciendo realidad".

Devolver - La violonchelista Larissa Mattos opina lo mismo. Fue juramentada como músico de la Orquesta Sinfónica del Teatro Nacional en julio de 2018 y, desde entonces, nunca ha tenido la oportunidad de tocar con el grupo en un espacio público, lo cual siempre había sido su objetivo. "Nos presentamos a un concurso con ciertas expectativas, y la mía era tener un teatro donde tocar, pero cuando llegué, por desgracia, aún no había reabierto", comenta.

La falta de experiencia teatral de Larissa se ha convertido en una frustración en su carrera, por lo que regresar a la sede de la orquesta conlleva cierta ansiedad: "Estoy impaciente, porque me presenté al concurso, siempre con el deseo de tocar en el Teatro Nacional. Y eso hice. Esta orquesta lleva el nombre del Teatro Nacional, así que tengo muchas ganas de volver".

El regreso al Teatro Nacional Claudio Santoro llega en un momento especial para la orquesta. En 2024, el grupo celebró su 45.º aniversario. El 6 de marzo de 1979, la OSTNCS ofreció su concierto inaugural bajo la dirección de Claudio Santoro, considerado uno de los más grandes compositores clásicos de Brasil y del mundo.

"Este es un regalo para nosotros, una verdadera alegría, algo que llega en el momento justo", afirma el maestro Cláudio Cohen, actual director. "Estamos muy contentos y agradecemos al Gobierno del Distrito Federal su esfuerzo por devolver el Teatro Nacional a la gente del Distrito Federal".

Desarrollo musical - Regresar al recinto original es más que acceder a un recuerdo emotivo de la Orquesta Sinfónica; es garantizar que los músicos vuelvan a contar con un espacio a la altura de sus necesidades sonoras y acústicas y que cuente con áreas específicas para la orquesta.

"Han pasado diez años desde que dejamos el teatro", señala el músico Francisco Orru, quien lleva 15 años en la OSTNCS. "Es una gran pérdida para nosotros, porque todas nuestras condiciones laborales y nuestro ambiente laboral preparado estaban ahí. Para nuestro desarrollo musical, fue una gran pérdida".

Este argumento lo refuerza el director Cláudio Cohen: «Es como un equipo de fútbol que necesita el mejor campo para jugar. Si bien las salas nos recibieron con calidez, no son espacios adecuados para el desarrollo del trabajo de una orquesta, que es un proyecto sonoro. Para lograrlo, necesitamos condiciones acústicas adecuadas y un entorno adecuado, libre de interferencias. Todo esto afecta la calidad de la obra y la experiencia auditiva del público. Fue realmente un período muy difícil mantener un alto nivel de interpretación».

Instalaciones - Dentro de la Sala Martins Pena, la OSTNCS contará con una sala de apoyo climatizada y baños. Una de las funciones del espacio será guardar los instrumentos del grupo. También se ha reservado un área para la orquesta en el vestíbulo, en un espacio diseñado para presentaciones de tríos de cuerda.

"La orquesta es el corazón del Teatro Nacional", argumenta Felipe Ramón, Secretario de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura y Economía Creativa (Secec-DF). "Requiere un cuidado especial. Es una instalación muy grande y merece tener, dentro de sus instalaciones, un espacio adecuado para una orquesta del tamaño de la nuestra. Estos espacios fueron diseñados especialmente para ellos. La orquesta es un sector importante de la Secretaría de Cultura y Economía Creativa. Emplea a mucho personal, y este debe estar donde debe estar".

Desde su cierre, la OSTNCS ha comenzado a recorrer instalaciones públicas de la ciudad. En una década sin hogar, el grupo ha visitado el Teatro Pedro Calmon, el Centro de Convenciones Ulysses Guimarães, el Santuario Dom Bosco, el Teatro de los Banqueros, el Cine Brasilia y el Museo Nacional de la República, hasta llegar al Teatro Plínio Marcos, en el Eje Iberoamericano, donde se encuentra desde 2022.

Renovación del Teatro Nacional - Las obras de restauración del Teatro Nacional Claudio Santoro comenzaron en diciembre de 2022. El GDF, a través de la Compañía de Urbanización Nueva Capital (Novacap) y Secec-DF, invierte R$ 70 millones en la primera etapa de las intervenciones, que se centra en la construcción del sistema contra incendios, la implementación de la accesibilidad y la restauración del foyer y de la Sala Martins Pena.

El Gobierno del Distrito Federal ya anunció una inversión de R$320 millones en la siguiente fase del proyecto. Los proyectos para las fases restantes incluyen la Sala Villa-Lobos, el Espacio Dercy Gonçalves, la Sala Alberto Nepomuceno y el anexo.

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