Dirceu impone reglas a sus compañeros de prisión.
El exjefe del Estado Mayor ocupa una posición de liderazgo en la celda de la prisión de Papuda que comparte con otros condenados por el caso AP 470; dicta normas de limpieza, hace ejercitar a sus compañeros y organiza debates políticos; también fue quien se encargó de la medicación y la alimentación de José Genoino hasta su traslado al hospital; "No hay por qué avergonzarse, no hay por qué bajar la cabeza", suele decir.
247 - José Dirceu no parece dispuesto a rendirse. Encarcelado en el Complejo Penitenciario de Papuda, en la misma celda que Delúbio Soares y José Genoino, quien fue trasladado al hospital ayer, el exjefe de Gabinete dicta las reglas. Suele imponer una rutina de ejercicio, lectura y debates. Tampoco permite que sus compañeros de celda descuiden la limpieza.
Vestidos de uniforme, con camisetas blancas y pantalones cortos, dijeron a los senadores del PT que comen los alimentos que ofrece la prisión en loncheras, beben agua del grifo y se duchan en sus celdas con agua fría, igual que los demás presos.
Se informó que Genoino solicitó tratamiento especial, tras ser sometido recientemente a una cirugía de corazón y sufrir un infarto leve ayer. Hasta entonces, Dirceu había estado cuidando de su pareja, supervisando su medicación y sus horarios de comida.
“Tenemos que afrontar esto de frente, y quiero trabajar. No hay razón para avergonzarnos, no hay razón para bajar la cabeza. Tenemos que seguir haciendo política”, dijo el exministro. Siempre se le ve con un libro en la mano y busca discutir la situación de 2014 con sus compañeros de prisión, Jacinto Lamas, extesorero del PL (ahora PR), y Romeu Queiroz, exdiputado del PTB.