La disputa sobre el liderazgo de los republicanos expone la división entre los obispos universales
Honorilton Gonçalves estaría tramando la destitución de Marcos Pereira
247 - La intensa disputa por el control de los Republicanos, partido político vinculado a la Iglesia Universal del Reino de Dios, ha cobrado nuevas dimensiones con la entrada de otro nombre influyente en la disputa interna: el obispo Honorilton Gonçalves, exvicepresidente de Rede Record. Según un informe de Gilberto Nascimento en MesetaBRGonçalves estaría articulando, junto a otros líderes de la iglesia, la salida del actual presidente del partido, el obispo y diputado federal Marcos Pereira (SP).
El partido Republicanos, fundado en 2003, se convirtió en una fuerza política importante bajo el liderazgo de Pereira, quien asumió la presidencia en 2016. Actualmente, el partido cuenta con dos gobernadores —Tarcísio de Freitas de São Paulo y Wanderlei Barbosa de Tocantins—, además de cuatro senadores, 44 diputados federales y miles de alcaldes y concejales en todo Brasil. Este crecimiento ha consolidado la posición de Pereira como figura central, pero también ha generado fricciones internas.
Conflicto de intereses - El informe indica que el obispo Honorilton Gonçalves, actual líder de la Iglesia Universal en Río de Janeiro, busca expandir su influencia política en el estado y considera el control de los republicanos como una estrategia estratégica. Según los aliados de Marcos Pereira, Gonçalves convenció a Renato Cardoso, yerno de Edir Macedo y subdirector de la jerarquía de la Iglesia Universal, para que apoyara el intento de destituir a Pereira del liderazgo del partido.
Relatos tras bambalinas sugieren que la disputa refleja un conflicto mayor dentro de la Iglesia Universal: mientras Pereira busca ampliar la base de Republicanos con figuras no eclesiásticas, Gonçalves y otros obispos abogan por una alineación más estricta con la institución religiosa. La decisión de abrir el partido a candidatos laicos, implementada por Pereira con la aprobación de Edir Macedo, fue crucial para el crecimiento del partido, pero molestó a los sectores más conservadores.
El apoyo a Macedo bajo control A pesar de las maniobras para destituirlo, Marcos Pereira sostiene que cuenta con el apoyo de Edir Macedo para permanecer como presidente del partido. "Si él me lo pide, me voy", declaró Pereira en conversaciones con sus colegas de la iglesia.
Repercusiones políticas - El fortalecimiento del Partido Republicano a nivel nacional tiene profundas implicaciones. Bajo el liderazgo de Pereira, el partido se ha convertido en un actor clave en las alianzas políticas en los gobiernos estatales y el Congreso, consolidando su relevancia en el panorama electoral. Sin embargo, las disputas internas amenazan con dividir las fuerzas y exponer vulnerabilidades que podrían afectar al partido en las próximas elecciones.


