División en bloque evangélico lleva a elección de liderazgo sin precedentes este martes
La disputa refleja un impasse sobre el acercamiento con el gobierno de Lula; Otoni de Paula y Gilberto Nascimento polarizan disputa
247 - Una disputa interna sobre su relación con el gobierno federal llevó al Frente Parlamentario Evangélico del Congreso Nacional a convocar, por primera vez, elecciones para elegir a su líder. La votación, programada para este martes (25), rompe con la tradición de definir por consenso la presidencia del grupo y expone la división entre las facciones afines a Jair Bolsonaro (PL) y quienes defienden una postura de mayor diálogo con el Planalto, informa el periódico. El Globo.
Los principales contendientes en las elecciones son los diputados Otoni de Paula (MDB-RJ) y Gilberto Nascimento (PSD-SP), ambos afiliados a la Asamblea de Dios de Madureira, pero con trayectorias políticas distintas. Mientras que Otoni se ha acercado al gobierno de Lula, Nascimento cuenta con el apoyo de influyentes partidarios de Bolsonaro. La tercera candidata, Greyce Elias (Avante-MG), afiliada a la iglesia Sara Nossa Terra, se posiciona como una alternativa a la polarización, aunque se especula entre bastidores que podría retirar su candidatura para apoyar a Nascimento, afirmación que el diputado niega.
Polarización política y disputa por el escaño - Las elecciones reflejan un conflicto más amplio que trasciende la elección del próximo líder evangélico y forma parte de la polarización política que domina el Congreso. Otoni de Paula, quien fuera uno de los más firmes partidarios de Bolsonaro, ha adoptado una postura más pragmática y ha mostrado interés por el gobierno de Lula. En octubre de 2024, participó en la ceremonia de aprobación del Día Nacional de la Música Gospel en el Palacio de Planalto, donde elogió al presidente. Además, apoyó la reelección de Eduardo Paes (PSD) como alcalde de Río, contradiciendo a los partidarios de Bolsonaro.
El apoyo de Otoni dentro de la bancada proviene principalmente de quienes desean mantener el diálogo con el gobierno para asegurar espacio político y acceso a recursos. También cuenta con un aliado en el Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte (DNIT) de Río de Janeiro, el superintendente José de Moraes Correia Neto, quien tiene vínculos con el diputado Silas Câmara (Republicanos-AM).
Por otro lado, Gilberto Nascimento se presenta como un candidato conciliador, pero cuenta con el apoyo declarado de figuras influyentes dentro del bolsonarismo, como el pastor Silas Malafaia y el diputado Sóstenes Cavalcante (PL-RJ). Ambos ven a Otoni como un posible aliado de Lula y temen que el Frente Parlamentario Evangélico pierda su identidad.
Malafaia, quien evita involucrarse directamente en las disputas del Congreso, no oculta su descontento con Otoni, a quien llama un "traidor". "No respeta a un congresista mayor que nunca se ha postulado a un cargo. Es evidente que el gobierno le está jugando una mala pasada, y el joven quiere aprovecharse. Debería rendirse y esperar el momento oportuno", declaró Malafaia.
Nascimento, por su parte, evita etiquetarse como bolsonarista o partidario del gobierno.
"No soy partidario de Bolsonaro ni de Lula, soy un hombre de diálogo. Creo que el equilibrio es necesario. El Frente tiene un lado espiritual y causas definidas. Nuestros partidos van desde el PSOL hasta el PL, por lo que el diálogo y la paz son necesarios", declaró el congresista.
Historia del impasse y expectativas para la votación - El Frente Parlamentario Evangélico suele elegir a sus líderes por consenso, pero en 2023, la falta de acuerdo impidió elegir un presidente, lo que llevó a la creación de un gobierno compartido entre Eli Borges (PL-TO) y Silas Câmara. Sin embargo, la solución temporal no evitó nuevas tensiones, que culminaron en la decisión de celebrar elecciones formales.
La votación será secreta, mediante máquinas de votación electrónica, y se espera la asistencia de aproximadamente 70 parlamentarios para elegir al nuevo presidente del bloque. El Frente cuenta con 245 firmantes, pero solo 117 se consideran efectivamente comprometidos por pertenecer a una iglesia, según el Departamento Intersindical de Servicios de Asesoramiento Parlamentario (Diap).
Si Otoni de Paula gana, existe el riesgo de una avalancha de diputados pro-Bolsonaro de la bancada, argumentando que podría abrir un canal de diálogo con Lula. Si Nascimento resulta elegido, el ala conservadora del Frente Parlamentario Evangélico consolidará su postura de confrontación con el gobierno.


