El gobierno del Distrito Federal fue informado el día anterior sobre el intento de golpe de Estado del 8 de enero.
La advertencia fue emitida el 7 de enero por el Director General de la Policía Federal, Andrei Passos, al entonces Subsecretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Fernando de Souza Oliveira.
247 - El 7 de enero, el director general de la Policía Federal, Andrei Passos, advirtió al entonces subsecretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Fernando de Souza Oliveira, sobre el riesgo de una ola de violencia perpetrada por partidarios de Bolsonaro y militantes de extrema derecha en Brasilia.
“Passos tenía información detallada sobre la organización y el carácter golpista de los eventos programados para el día siguiente en la Praça dos Três Poderes (Plaza de los Tres Poderes). La compartió con Oliveira y pidió que se cerrara la Esplanada dos Ministérios (Explanada de los Ministerios)”, afirma el periodista. Ricardo Noblat, en su columna en Metrópoles.
En ese momento, Anderson Torres, exministro de Justicia del gobierno de Bolsonaro y entonces secretario de Seguridad del Distrito Federal, quien había asumido el cargo recientemente, se encontraba de vacaciones. Viajó a Estados Unidos, donde Bolsonaro llegó el 30 de diciembre.
Según el informe, a la reunión asistieron la coronel Cíntia Queiroz de la Policía Militar, Thiago Severo, coordinador de contrainteligencia de la Policía Federal, y el entonces jefe del Comando de Operaciones Tácticas (COT). Oliveira respondió que las protestas serían pacíficas.
En ese momento, un informe de la Policía Federal de Carreteras (PRF) indicaba que, hasta ese día, ya habían llegado 40 autobuses al Cuartel General del Ejército en el Sector Militar Urbano, y otros 105 vehículos fletados, con 3.951 pasajeros, estaban en camino. Sin embargo, la Explanada permaneció abierta. La Policía Militar se limitó a escoltar a los manifestantes.
"El domingo 8, todo sucedió tal como lo vimos y conmocionó al país y al mundo. El relato paso a paso de la crónica de un golpe de Estado que pudo haber sido frustrado está en manos de la Comisión Parlamentaria Conjunta de Investigación (CPMI)", afirma Noblat, refiriéndose a la CPMI que investiga los intentos de golpe de Estado del 8 de enero.