Lindbergh y Hugo Motta tienen su primer reencuentro después de su ruptura.
La reunión de líderes del martes presionará la votación del Proyecto de Ley de Deudores Habituales.
247 - La reunión del Colegio de Líderes este martes (2) marca el primer encuentro entre Lindbergh Farias (PT-RJ) y Hugo Motta (Republicanos-PB) tras la ruptura política que ha intensificado la tensión en la Cámara en las últimas semanas. La reunión se produce en un entorno legislativo ya presionado por la disputa sobre proyectos complejos y, según el periódico El GloboMientras tanto, el Gobierno insiste en votar esta semana el "Proyecto de Ley del Deudor Habitual", un texto que pretende endurecer la lucha contra las empresas que hacen de la evasión fiscal un modelo de negocio.
La víspera, Lindbergh elevó el tono de sus demandas al afirmar que "el país no puede ver operaciones multimillonarias contra esquemas de evasión fiscal mientras el proyecto sigue archivado" y reforzando que "mañana es el día para hacer lo correcto", mensajes interpretados por los parlamentarios como una presión directa a Hugo Motta, encargado de organizar la agenda.
Sin embargo, tras bambalinas, los líderes creen que es probable que el asunto solo avance la próxima semana, lo que daría más tiempo para que el relator Antônio Carlos Rodrigues (PL-SP) ajuste el texto. La lentitud de la relatoría, sumada al turbulento clima político, ha consolidado la percepción de que no existen condiciones para llevar el asunto al plenario de inmediato.
La reunión de este martes se produce tras una serie de desacuerdos entre ambos líderes: el enfrentamiento por la "Enmienda de Blindaje", que expuso diferencias en la dirección de la Cámara; las críticas a la Junta por haber ignorado los casos de Eduardo Bolsonaro y Carla Zambelli; la elección de Guilherme Derrite como relator del Proyecto de Ley Antifacción; y la salida del país de Alexandre Ramagem a pesar de haber sido condenado, un episodio que provocó acusaciones de omisión por parte de parlamentarios del PT (Partido de los Trabajadores). Esta serie de tensiones amplió la brecha entre Lindbergh y Hugo Motta.
En debate desde 2022, el Proyecto de Ley de Deudores Habituales define criterios para identificar a las empresas que incumplen repetidamente el pago de impuestos. La propuesta establece parámetros como la reincidencia, el monto adeudado y el uso de estructuras artificiales, autorizando al Servicio de Impuestos Federales (IRF) y a las autoridades fiscales estatales a adoptar medidas más severas, como la suspensión del registro, el bloqueo de beneficios fiscales y la exigencia de responsabilidades a los accionistas mayoritarios. El objetivo es diferenciar el incumplimiento común de los esquemas estructurados para defraudar al Estado, especialmente en sectores como los combustibles, los cigarrillos, las bebidas y el comercio electrónico.
Sin embargo, una parte del bloque centrista teme que el texto afecte a las medianas empresas y presiona para que se implementen salvaguardias, lo que ha vuelto más delicada la negociación. A pesar de los desacuerdos, los aliados de Hugo Motta afirman que el presidente de la Cámara no tiene intención de retrasar la agenda debido al conflicto con Lindbergh.
En un intento por reducir la tensión, Hugo Motta se reunió la semana pasada con la ministra de la Secretaría de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann (PT), en un gesto que se interpretó como una búsqueda de distensión. El líder del gobierno, José Guimarães, también participó en la conversación. Sin embargo, esta medida no puso fin al impasse con Lindbergh, quien no estuvo presente.



