Nardes, golpista del TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión), es blanco de una redada de la Policía Federal.
El ministro Augusto Nardes, responsable de la farsa de maniobras fiscales que finalmente sacó del poder a la presidenta electa Dilma Rousseff a través de un impeachment sin delito de responsabilidad, fue objeto de una orden de búsqueda e incautación por parte de la Policía Federal la semana pasada, autorizada por el juez de la Corte Suprema Dias Toffoli; los agentes incautaron teléfonos celulares, documentos y una computadora; como profetizó la propia Dilma Rousseff, no quedaría piedra sin remover.
247 - El ministro del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), Augusto Nardes, responsable del escándalo de maniobras fiscales, fue objeto de una orden de búsqueda e incautación por parte de la Policía Federal la semana pasada, autorizada por el ministro de la Corte Suprema Dias Toffoli, según informaron medios de comunicación... Columna Express.
Los agentes incautaron teléfonos celulares, documentos y una computadora pertenecientes al ministro, mencionado en los testimonios de los fiscales. Entre ellos se encuentra el de Luiz Carlos Velloso, subsecretario de Transporte de Río de Janeiro, aprobado por Toffoli. Velloso afirma que Nardes participó en triangulaciones que involucraban al contratista Fernando Cavendish y a empresas para favorecerlas en el TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión). Otros implican al exdirector de Petrobras, Renato Duque, arrestado en relación con el escándalo de corrupción Lava Jato.
Nardes fue el relator de las supuestas maniobras fiscales de Dilma Rousseff y rechazó las cuentas del gobierno de 2014. Esta acción terminó destituyendo a la presidenta legítimamente electa mediante un impeachment sin responsabilidad penal y sometiendo al grupo actual a investigación por diversas acusaciones en el gobierno.
En octubre de 2014, Dilma Rousseff, al comentar una portada criminal de la revista Veja utilizada por el senador Aécio Neves (PSDB-MG) para intentar manipular las elecciones presidenciales de ese año, hizo una profecía relacionada con todos los políticos que tenían planes para detener el sangrado.
"Quiero que demuestren que me coludí con la corrupción, no este tipo de situación donde hay insinuaciones sin pruebas. En este caso de Petrobras, o en cualquier otro caso relacionado con la corrupción, investigaré a fondo, sin importar a quién perjudique. Quiero decir que no se dejará piedra sin remover", declaró entonces.
La profecía se está cumpliendo y ni siquiera el ministro del TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión) se salva.
