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Pinato: 'La Corte Suprema debe actuar para destituir a Cunha'

El exrelator del caso contra Eduardo Cunha (PMDB) ante la Comisión de Ética, Fausto Pinato (PRB-SP), afirma que la Cámara carece de la independencia necesaria para emitir juicios sin injerencias: «No hay manera [de destituirlo por vía parlamentaria]. Todas las apelaciones pasan por la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía y la propia Presidencia. Como es presidente, delega en el vicepresidente [la resolución de asuntos que le conciernen personalmente], quien es su aliado. Por lo tanto, resulta prácticamente imposible», concluyó.

El exrelator del proceso contra Eduardo Cunha (PMDB) ante el Consejo de Ética, Fausto Pinato (PRB-SP), afirma que la Cámara carece de la independencia necesaria para llevar a cabo un juicio sin injerencias: «No hay manera [de destituirlo por vía parlamentaria]. Todas las apelaciones pasan por la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía y la propia Presidencia. Como es presidente, delega en el vicepresidente [los asuntos que le conciernen personalmente], quien es su aliado. Por lo tanto, resulta prácticamente imposible», señaló (Foto: Aquiles Lins).

Marcos Mortari, de infomoney - La Comisión de Ética de la Cámara de Diputados carece de la independencia necesaria para que el proceso contra Eduardo Cunha (PMDB-RJ) siga su curso natural, sin injerencias personales. Así lo afirma el diputado Fausto Pinato (PRB-SP), miembro de la comisión y relator del expediente disciplinario contra el Presidente de la Cámara hasta su sustitución tras una apelación de los partidarios de Cunha. Pinato considera que la intervención del Supremo Tribunal Federal en este caso podría ser una buena solución al estancamiento parlamentario.

En una entrevista con InfoMoney, el congresista, aliado de Celso Russomanno (PRB-SP), sostiene que Cunha debería renunciar a su cargo de liderazgo en la Cámara de Representantes para defenderse de las acusaciones. Sin embargo, considera que sería difícil lograrlo únicamente mediante maniobras internas, dada la considerable influencia del presidente en la toma de decisiones y los procedimientos a seguir.

«No hay manera [de destituirlo mediante una acción parlamentaria]. Todas las apelaciones pasan por el CCJ (Comité de Constitución, Justicia y Ciudadanía) y la propia presidencia. Dado que es el presidente, delega en el vicepresidente [los asuntos que le afectan personalmente], quien es su aliado. Por lo tanto, resulta prácticamente imposible. Es antidemocrático; uno termina siendo rehén de ciertas situaciones que obstaculizan el debido proceso dentro del Comité de Ética», afirmó.

La postura de Pinato sobre la situación del diputado del PMDB a cargo de la Cámara de Diputados coincide con la solicitud presentada por el Fiscal General de la República, Rodrigo Janot, ante el Supremo Tribunal Federal (STF) para su destitución preventiva del cargo de diputado federal. En diciembre, Janot enumeró 11 hechos que demostrarían que el presidente de la Cámara utiliza su mandato para coaccionar e intimidar a parlamentarios y otros actores involucrados en su caso. Al ser cuestionado sobre los posibles traumas causados ​​por la presunta injerencia del Poder Judicial en el funcionamiento del Poder Legislativo, Pinato argumenta que la situación actual es más perjudicial para la democracia nacional. "Incluso podría estar de acuerdo, pero lo que vemos es un país con múltiples problemas, que necesita diversas reformas, con un parlamento paralizado y una presidencia que utiliza tácticas de presión para salvarse".

Sumándose a las críticas que señalan la injerencia de Cunha en el proceso disciplinario en su contra, el diputado del PRB recuerda cómo fue sustituido como ponente. Tras una serie de apelaciones de aliados del miembro del PMDB en la comisión, el vicepresidente de la Cámara, Waldir Maranhão (PP-MA), aceptó la afirmación de que el partido de Pinato formaba parte del mismo bloque que el PMDB durante las elecciones presidenciales en la Cámara a principios de año. El parlamentario de primer mandato replicó que el bloque se disolvió al inicio de la sesión parlamentaria y que el consejo se constituyó casi un mes después. Además, afirmó que los mandatos en la comisión pertenecen a cada parlamentario, no a los partidos, un punto que se reiteró en el debate sobre la posibilidad de que Eliziane Gama (REDE-MA), exmiembro del PPS, votara. Nada de esto sirvió de nada. Pinato acabó siendo sustituido por Marcos Rogério (PDT-RO), quien mantuvo su postura a favor de la apertura del proceso.

Al final, lo que tuvieron que hacer fue una maniobra «moral»: obligarme a levantarme de mi silla durante cinco minutos para que el vicepresidente, aliado público de Eduardo Cunha, pudiera destituirme [como ponente]. Decidí hacer lo que me dictaba la conciencia en lugar de seguir la corriente, lo cual, lamentablemente, disgusta a ese tradicionalismo de la Cámara. Pero sigo siendo el segundo vicepresidente del Consejo de Ética y tengo derecho a voto. También tenemos mandato y voto en el CCJ —afirmó el parlamentario en conversación con este portal—.

Incluso antes de renunciar como relator del proceso disciplinario contra Cunha, Pinato relata la amenaza que recibió su chofer y los "consejos" que recibió mientras dirigía el caso. Sin embargo, el congresista se muestra cauto al respecto y afirma que sería irresponsable especular sobre quién podría estar detrás de las acciones. "Sabemos que la política es dura. Inicialmente, el PT (Partido de los Trabajadores) tenía interés en evitar la destitución de Eduardo Cunha; en un segundo mandato, la oposición misma tenía interés en preservarlo y permitir que el proceso de destitución siguiera su curso", explicó.

No obstante, el político afirma tener la conciencia tranquila respecto al trabajo realizado y se enorgullece de la recompensa que ha cosechado en cuanto a su reputación ante la sociedad. «Este es el dividendo que reciben los políticos, y nos da esperanza para seguir transitando el camino de lo correcto, según nuestras convicciones. Creo que a muchos políticos brasileños les falta idealismo», añadió.

Finalmente, el congresista defendió la necesidad de diseñar una “nueva política”, aprovechando el escenario de “crisis institucional” y “luchas de poder” que atraviesa el país. En este sentido, enfatizó su confianza en la nueva generación de congresistas, de la cual forma parte. “Creo que el nuevo grupo parlamentario será el germen. No tenemos tantas relaciones, tantos tentáculos. Tenemos la oportunidad de desafiar algunas tradiciones en la Cámara, de intentar cambiar algunos aspectos de la misma”, concluyó Fausto Pinato.