Sindicato critica PEC 65: “es imperativo que el Banco Central actúe con base en el derecho público”
Según la propuesta que se discute en el Congreso, el Banco Central dejará de ser un organismo autónomo y pasará a ser una entidad privada.
247 El Sindicato Nacional de Empleados del Banco Central (SINAL) emitió una nota el jueves (8) criticando la PEC 65/2023, que modifica la Constitución Federal para otorgarle al Banco Central autonomía técnica, operativa, administrativa, presupuestaria y financiera. En la práctica, el BC deja de ser un organismo autónomo y se convierte en una entidad de derecho privado.
El caso del Banco Master pone de relieve los peligros de someter al Banco Central a lógicas de privatización, un riesgo que ahora se materializa en la Propuesta de Enmienda Constitucional 65/2023. Al proponer la transformación de la Autoridad Monetaria en una entidad de derecho privado, la enmienda amenaza con sustituir el Régimen Jurídico Único (RJU) por relaciones laborales precarias, debilitando así su autonomía técnica, declaró el Banco Central.
Según el texto, “es imperativo que el Banco Central permanezca dentro de la esfera pública; la estabilidad constitucional no es un privilegio, sino un escudo esencial para que el órgano del Estado proteja el interés público contra presiones políticas y económicas indebidas”.
“La ausencia del RJU (Régimen Jurídico Unificado) como único régimen posible para la contratación de servidores públicos, escenario previsto en las propuestas de hibridación del Banco Central, dejaría a los empleados expuestos a represalias y silencio obsequioso en crisis como la del Banco Master”, continuó.
A diferencia del Régimen Jurídico Unificado, la Consolidación de Leyes Laborales (CLT) no ofrece la protección necesaria para decisiones que involucran miles de millones de dólares ni para la seguridad económica del país. Introducir contratos privados o regímenes híbridos en la Autoridad Monetaria no es solo un cambio administrativo, sino una distorsión institucional que compromete la capacidad regulatoria y la estabilidad del sistema financiero.
Según el sindicato, "fortalecer los mecanismos de gobernanza interna es vital para evitar conflictos de intereses, impidiendo que la migración de funcionarios al sector regulado sin los controles adecuados comprometa la imparcialidad o facilite la manipulación del regulador". "Más que una barrera burocrática, una gobernanza sólida protege a la institución contra la liberalización financiera y posibles lagunas legales que permitan la infiltración de prácticas ilícitas y amenazas a la solidez del sistema financiero nacional", continuó.
El Banco Central no es una empresa, sino una autoridad estatal que requiere protección contra la presión de grupos económicos que podrían actuar en contra de los intereses de la sociedad. La Propuesta de Enmienda Constitucional 65/2023 debilita la base pública de la institución y la expone a intereses no republicanos. Es fundamental comprender que la autonomía técnica no se logra mediante la privatización ni los modelos de negocio, sino mediante el fortalecimiento institucional y la autonomía funcional dentro de la estructura del Estado democrático. Ante un escenario internacional de disrupciones, el Banco Central debe consolidar su capacidad de gestión de crisis para actuar con previsibilidad y firmeza.


