La reunión de Rollemberg con los parlamentarios termina sin avances.
El intento de senadores y diputados del Distrito Federal de contribuir a un acuerdo entre el gobierno local y los servidores públicos movilizados para garantizar el pago de la tercera cuota del reajuste concedido a más de 30 categorías de servidores públicos desde 2013 fue frustrado; en la reunión, el gobernador Rodrigo Rollemberg reiteró a los siete (de 11) parlamentarios del Distrito Federal que no hay asignación presupuestaria para honrar el compromiso; para la diputada Erika Kokay (PT), el gobernador no es consecuente con su propia historia y acciones.
247 - El intento de senadores y representantes electos por el Distrito Federal de contribuir a un acuerdo entre el gobierno local y los servidores públicos movilizados para garantizar el pago de la tercera parte del reajuste otorgado a más de 30 categorías de empleados públicos en el Distrito Federal desde 2013 fue frustrado. En la reunión, el gobernador Rodrigo Rollemberg reiteró a los siete (de los 11) parlamentarios del Distrito Federal presentes que no existe una asignación presupuestaria para cumplir con el compromiso acordado con las categorías, el cual se convirtió en ley y cuya legalidad fue atestiguada por los tribunales este año, tras el cuestionamiento del Ministerio Público.
Según la diputada Erika Kokay (PT-DF), el gobernador es incoherente con su propia historia y acciones. Recordó, en la apertura de la reunión, que, como coordinador de la bancada federal, el entonces senador Rodrigo Rollemberg actuó como intermediario entre los parlamentarios, el GDF (Gobierno del Distrito Federal), los sindicatos y la sociedad civil durante la huelga magisterial de 2012, para poner fin a los paros que ya duraban 52 días. Esto solo se logró gracias a un acuerdo sobre ajustes salariales escalonados para los empleados públicos, que el actual gobernador, Rodrigo Rollemberg, afirma no poder pagar.
En este sentido, la miembro del Partido de los Trabajadores explicó que la semana pasada la delegación federal se reunió con representantes de la sociedad civil, especialmente de la Universidad de Brasilia (UnB) y la Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia Católica, restableciendo la Comisión de Alto Nivel que ayudó a encontrar una solución para la huelga de 2012, además de solicitar la reunión de hoy con el gobernador. "Todos, de manera imparcial, estamos comprometidos a encontrar una solución, repudiando la violencia cometida contra los docentes el miércoles y buscando una alternativa para atender las demandas de los grupos, poner fin a las huelgas y restablecer la normalidad de los servicios a la población. El radicalismo, la represión y la judicialización de los movimientos no resuelven nada. Nadie gana con eso", reiteró.
Para Erika, tan innegable como la legalidad de los ajustes es el derecho de los servidores públicos a recibir lo que se les debe. "De nada sirve que el GDF (Gobierno del Distrito Federal) siga diciendo que no tiene el dinero y ya está. Sería mejor admitir que debe dinero y volver a sentarse, abrir un canal de negociación, para ver cuándo y cómo se pagará", declaró la congresista. Entre otras contribuciones, el senador Cristovam Buarque (PDT) sugirió la formación de un grupo de expertos para auditar y presentar al público las cifras reales del muy publicitado déficit en las arcas del GDF, sugiriendo soluciones. Además de él y Erika, los diputados Rogério Rosso (PSD), Rôney Nemer (PMDB), Augusto Carvalho (SD) y Ronaldo Fonseca (PROS) propusieron reabrir las negociaciones; definir interlocutores entre las categorías, el GDF, los parlamentarios y la sociedad civil; revisar o establecer un cronograma de pagos; y negociar las demandas de las categorías sin impacto presupuestario, con pronta atención. La reunión también contó con la participación del jefe de gabinete del coordinador de la Delegación Federal del Distrito Federal, el senador Hélio José (PSD), quien se encuentra en misión oficial en Panamá.
Defensa de la Policía Militar – Acompañado por los secretarios de la Casa Civil, Educación, Planificación, Relaciones Institucionales y Finanzas, así como por el Procurador General del Distrito Federal y asesores, Rollemberg reiteró lo que ha venido diciendo a los sindicatos: no hay dinero. Y defendió la acción violenta de la Policía Militar para despejar el Eixão Sul, donde el profesorado se manifestaba el miércoles, realizando arrestos y disparando gases lacrimógenos, gas pimienta y balas de goma. Para el gobernador, "hubo excesos por ambas partes" y era necesario garantizar, incluso con el uso de la fuerza, el despeje de la vía.
Posteriormente, Rollemberg negó que el GDF (Gobierno del Distrito Federal) no esté negociando ni reconociendo el derecho a los pagos de las categorías. Sin embargo, cuestionó la efectividad de la ley que garantiza los ajustes, dado que no existen recursos presupuestarios para cumplir con el compromiso. También afirmó que no es posible revisar el cronograma de pagos —la tercera cuota, que debía pagarse en octubre, vence ahora en octubre de 2016— sin la garantía de que la Cámara Legislativa apruebe el paquete de medidas de ajuste fiscal presentado por el Buriti (sede del gobierno). Solicitó el apoyo político de senadores y diputados, asistencia para asegurar los recursos que el gobierno federal adeuda al GDF y diálogo con los sindicatos para reiterar la afirmación del Buriti de que no hay dinero para los pagos.
Erika Kokay se retiró antes de que terminara la reunión, dejando claro que no actuaría como portavoz del GDF (Gobierno del Distrito Federal). "El gobernador no presentó ninguna propuesta nueva, ninguna novedad con respecto a lo dicho, no ofreció una solución respecto a los movimientos de los servidores públicos, quienes tienen derechos garantizados. No hay necesidad de cuestionar esos derechos. Y no hay necesidad de convertir a los servidores públicos en atormentadores de la gente del Distrito Federal", declaró Erika Kokay en una entrevista con periodistas. "La delegación vino aquí para ofrecer su apoyo al Gobierno del Distrito Federal y al movimiento de servidores públicos. Pero este no es un enfoque unilateral. No vine aquí para ser el muñeco de ventrílocuo del gobernador ni para intentar convencer a los trabajadores de que no tienen derechos: tienen derechos garantizados y estos derechos deben ser respetados", concluyó.