Los candidatos de terceros partidos no logran ganar terreno y Dino sigue confiado en su camino hacia la reelección.
Ante el rechazo abrumador a Roseana Sarney – elegida por la oligarquía para desafiar a Flávio Dino en 2018 – el clan Sarney viene intentando promover a alguien que pueda presentarse como una tercera opción y reducir el voto del actual gobernador, que ronda el 60%; sin embargo, Maura Jorge, Roberto Rocha, Ricardo Murad y Eduardo Braide han aparecido tímidamente en las encuestas.
Por Leandro Miranda/marrapa.com - Ante el enorme rechazo a Roseana Sarney – elegida por la oligarquía para enfrentar a Flávio Dino en 2018 – el clan intenta, desde principios de este año, promover un nombre que pueda venderse como tercera opción y reducir el porcentaje de votos para el actual gobernador, que actualmente ronda el 60%, según las encuestas.
Nombres como Maura Jorge y Roberto Rocha fueron los primeros elegidos por la oligarquía de Sarney para formar la red de testaferros que intentaría ayudar a Roseana a llevar las elecciones a segunda vuelta. Sin embargo, ambos fracasaron estrepitosamente y ni siquiera superaron el 5% en las principales encuestas realizadas a lo largo del año.
Con el fracaso del ex alcalde de Lago da Pedra y del senador que traicionó al mismo grupo que lo eligió, el clan Sarney decidió entonces apostar por Ricardo Murad –jefe de una organización criminal que robó R$ 1 millones del sector de la salud durante el gobierno de Roseana, según la Policía Federal– y por el diputado estadual Eduardo Braide, que tuvo un buen desempeño en la carrera por la alcaldía de São Luís, pero se topó con graves acusaciones que involucran a la mafia de Anajatuba.
Al igual que Maura Jorge y Roberto Rocha, Ricardo Murad y Eduardo Braide también aparecieron tímidamente en las encuestas, lo que genera dudas sobre su efectividad para presentarse como una tercera opción. Murad, el único en lanzar una candidatura a gobernador, entrará en el juego como agente libre, con el objetivo único y exclusivo de desestabilizar a Flávio Dino, cumpliendo su rol de lacayo de la familia Sarney.
Eduardo Braide aún duda sobre su candidatura a gobernador. Mientras se prepara para la alcaldía de São Luís en 2020, tras su actuación en 2016, el congresista sabe que presentarse como fachada de la oligarquía sarneyista en las elecciones del próximo año podría obstaculizar sus planes para las próximas elecciones municipales, sobre todo porque ya ha sufrido el peso de ser etiquetado como partidario de Sarney.
Ante este escenario de incertidumbre en el ámbito oligárquico, Flávio Dino se encamina hacia una reelección cómoda. Con un gran volumen de proyectos por entregar en 2018, la tendencia es que su popularidad e intención de voto aumentarán aún más. Sobre todo sin una tercera opción real que no esté vinculada a los Sarneys y que lo amenace.