La autoridad fiscal (SEFAZ) está cobrando a las empresas R$ 36 millones por transacciones con tarjeta de crédito.
La Secretaría de Hacienda del Estado emplaza a 1.318 empresas mayoristas y minoristas con deudas pendientes de pago del ICMS (Impuesto al Valor Agregado) por un total de R$ 36,4 millones, debido a ingresos no declarados de R$ 210 millones por la venta de bienes con tarjetas de crédito y débito. La emplazamiento se basa en la identificación de una discrepancia de R$ 210 millones entre los ingresos no declarados al Tesoro Público por las empresas y los ingresos declarados al Tesoro Público por las administradoras de tarjetas durante el período de 2012 a 2016.
Blog de Clodoaldo Corrêa La Secretaría de Hacienda está citando a 1.318 empresas mayoristas y minoristas que tienen deudas pendientes de ICMS (Impuesto sobre Circulación de Bienes y Servicios) por un total de R$ 36,4 millones, debido a ingresos no declarados de R$ 210 millones provenientes de la venta de bienes con uso de tarjetas de crédito y débito.
La intimación se basa en la identificación de una diferencia de R$ 210 millones entre los ingresos no declarados a la Secretaría de Hacienda del Estado (SEFAZ) por las empresas, y los ingresos registrados por ventas de bienes con tarjetas de crédito y/o débito, informados al Tesoro Estatal por las administradoras de tarjetas en el período de 2012 a 2016.
Las citaciones serán enviadas a las empresas a través del Domicilio Fiscal Electrónico en el ambiente de autoatención de SEFAZNET.
Todas las empresas que presentaron discrepancias entre los ingresos omitidos y los ingresos informados por las compañías de tarjetas de crédito serán notificadas por la Secretaría de Hacienda del Estado (SEFAZ) para regularizar voluntariamente su situación en el plazo de 20 días a partir de la recepción de la notificación, explicó el secretario de Hacienda, Marcellus Ribeiro Alves.
Si la empresa no regulariza su situación dentro de los veinte días siguientes a la recepción de la notificación, se establece el inicio formal de la fiscalización, que concluirá con un auto de infracción electrónico, en el que se liquidará de oficio el ICMS adeudado, más las multas e intereses.
De acuerdo con el Secretario de Hacienda, las empresas citadas fueron señaladas de cometer una infracción fiscal debido a las discrepancias entre los ingresos no reportados en la declaración mensual y la información proporcionada por los operadores de tarjetas de crédito, quienes tienen un convenio con la Secretaría de Hacienda del Estado para reportar el monto de las ventas realizadas con tarjeta.
Las empresas que no regularicen su situación serán suspendidas del registro, y sus deudas se registrarán como morosas para su procesamiento y remisión al registro restrictivo de la central de crédito Serasa. Estas empresas tendrán prohibido emitir certificados, participar en licitaciones y realizar transacciones con entidades públicas.