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Boulos y Tabata demandan a Marçal por vender apoyos a candidatos a concejales

Una demanda presentada por los abogados de campaña de Boulos describe la práctica como "ilegal" y un claro ejemplo de "abuso de poder económico".

Pablo Marçal (Foto: Reproducción/YouTube/Flow News)

247 - El empresario e influenciador de ultraderecha Pablo Marçal (PRTB), candidato a la alcaldía de São Paulo, se ha convertido en blanco de demandas ante el Tribunal Electoral por parte de sus compañeros candidatos Guilherme Boulos (Psol) y Tabata Amaral (PSB). Según el periódicol El Estado de S. Paulo, ambos presentaron acciones legales contra Marçal, luego de que éste prometiera grabar videos apoyando a candidatos a concejales, a cambio de una donación de R$ 5 para su campaña.

El episodio cobró notoriedad tras la publicación de un video en el que Marçal sugería que los candidatos interesados ​​en su ascenso realizaran transferencias a través de Pix. Argumentó que la cantidad solicitada sería una alternativa al uso del Fondo Electoral, al que su partido, el PRTB, tiene acceso limitado en comparación con otros partidos. La campaña de Marçal aún no se ha pronunciado sobre las acusaciones.

En la demanda interpuesta por los abogados de la campaña de Boulos, la práctica se calificó de "ilícita" y un claro ejemplo de "abuso de poder económico". La representación del PSOL enfatiza que el apoyo político "no constituye un bien o servicio susceptible de comercialización" y que dicha acción tiene como objetivo recaudar fondos indebidamente para la campaña electoral.

A su vez, el partido PSB de Tabata Amaral presentó una demanda alegando que Marçal "convirtió las elecciones de São Paulo en una plataforma de negocios masiva". La demanda, según el informe, alega que el influencer utilizó su prestigio y visibilidad en redes sociales para beneficiar a candidatos a cambio de dinero, lo que constituye "fraude a la ley electoral" y "uso indebido de redes sociales".

La demanda interpuesta por la PSB advierte que esta práctica constituye una comercialización del proceso electoral, utilizando inapropiadamente las redes sociales para promover a otros candidatos a cambio de dinero. «Las elecciones no pueden comercializarse de esta manera; es un fraude flagrante contra los votantes», afirma el documento presentado.

La demanda presentada por la campaña de Boulos sigue la misma línea, argumentando que la práctica de Marçal representa un abuso de los medios de comunicación, además de constituir irregularidades electorales.

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