Los sindicatos vuelven a protestar contra el presidente del Banco Central, con la esperanza de que bajen los tipos de interés.
El evento tendrá lugar este martes en la Avenida Paulista. La decisión del Copom se dará a conocer mañana.
Red actual de Brasil Representantes de las federaciones sindicales realizarán una nueva protesta este martes 1 contra el presidente del Banco Central (BC), Roberto Campos Neto, y por la bajada de la tasa de interés básica, la Selic. La manifestación, que comenzará a las 10:00 horas frente a la sede del BC en São Paulo, en la Avenida Paulista, tendrá lugar al inicio de la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), que anunciará su decisión al día siguiente.
Esta vez, aumentan las expectativas de un recorte de la tasa, que se ha mantenido en el 13,75 % anual desde agosto de 2022. Desde entonces, el Copom ha celebrado seis reuniones, tres de ellas bajo la actual administración. El Comité insiste en destacar los "riesgos" inherentes a la inflación, mientras que representantes del Ejecutivo, empezando por el propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva, no ven motivos para mantener la tasa Selic.
Los últimos datos de inflación, que muestran una caída de precios, impulsan la campaña a favor de tasas de interés más bajas. Para el presidente de la CUT, Sérgio Nobre, el actual presidente del Banco Central es un "adversario" del gobierno, quien supuestamente está "boicoteando" la gestión económica.
"Todos pierden: el gobierno, que tiene que pagar R$38 mil millones por cada 1% que cobra el Banco Central en intereses, dinero que podría destinarse a salud y educación. Los empresarios pierden porque carecen de crédito para invertir y crear empleo, y las familias brasileñas, en particular, pierden porque se endeudan cada vez más con tarjetas de crédito, intereses por sobregiro y cuotas", afirma el director. Cree que incluso la tasa de desempleo podría ser aún menor si se implementara una política monetaria diferente.
Los analistas apuestan por una disminución, pero discrepan sobre la magnitud del recorte. En las actas de la última reunión, publicadas la semana pasada, el propio Comité admite la posibilidad, aunque de forma provisional. Según el documento, «la evaluación predominante fue que la continuación del proceso desinflacionario en curso, con su consiguiente impacto en las expectativas, podría generar la confianza necesaria para iniciar un cauteloso proceso de inflexión en la próxima reunión».