Cláudio Castro aboga por dificultar la reducción de penas.
El gobernador declaró que los presos deberían pasar "cinco o seis años sin ver a nadie". "Es como si tu cabeza se convirtiera en un guisante. Entonces empiezas a temer al Estado", añadió.
247 El gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro (PL), declaró este lunes (11) que defiende cambios en las normas de progresión de régimen para los condenados por delitos graves. Afirmó que los presos deberían permanecer en prisión el tiempo suficiente para que "sus cabezas se conviertan en guisantes".
No estoy a favor de aumentar las condenas. Encarcelar no es la solución. Pero cambiar el proceso de sentencia es fundamental. [...] En los países que han resuelto esto, la gente pasa cinco o seis años sin ver a nadie. Es como si sus cerebros se volvieran como guisantes. Entonces empiezas a temerle al Estado. ¿Vale la pena que un niño pobre esté en la mira por un delito?", dijo el gobernador durante un almuerzo de fin de año con periodistas.
El Jefe del Ejecutivo citó a los acusados de la muerte del estudiante Gabriel Mongenot, de 25 años, quien fue apuñalado en la playa de Copacabana, en el sur de Río de Janeiro. Uno de ellos había sido arrestado dos días antes tras robar en una tienda de dulces y puesto en libertad durante una audiencia de custodia el día anterior al homicidio. "El sujeto fue arrestado el 17, puesto en libertad el 18 y mató a alguien el 19. Ya son cincuenta y cinco", declaró Castro.