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"Hace tiempo que no duermo bien", dice la hija de Marielle tras la condena de Ronnie Lessa y Élcio Queiroz

“Esa noche, la del 31, fue una noche más tranquila”, dice Luyara Franco, destacando que la lucha por la justicia aún no ha terminado.

Luyara Franco (Foto: Tomaz Silva/Agência Brasil)

247 - Casi siete años después del asesinato de Marielle Franco, su hija, Luyara Franco, revive el dolor y los desafíos de su pérdida, ahora con la condena de los responsables del crimen. En una entrevista publicada por el periódico... El GloboLa joven comparte momentos dolorosos y reflexiones sobre su experiencia. "El dolor no era solo mío, era un dolor global. Revivirlo año tras año siempre es muy difícil", dice Luyara, destacando el impacto de cargar con un duelo que trasciende la esfera personal y, a la vez, forma parte de una lucha por la justicia y la memoria pública.

Desde la muerte de Marielle, Luyara ha vivido un profundo duelo. Uno de los episodios más impactantes ocurrió poco después de la pérdida de su madre, cuando viajó sola por primera vez. En el aeropuerto, le pidieron un contacto de emergencia y, sin pensarlo, Luyara dio el número de Marielle. Al darse cuenta de lo que había hecho, la joven se sintió invadida por el dolor de su ausencia. "La primera vez que viajé sola en el aeropuerto, me pidieron un contacto de emergencia y automáticamente di su número. Al terminar de escribir el número, me di cuenta al instante de lo que había hecho y contuve las lágrimas".

Además del dolor, Luyara enfrentó juicios y comentarios deshumanizantes, especialmente cuando empezó la universidad, tan solo un mes después del asesinato de su madre. A los 19 años, cuenta que recibió comentarios de sus compañeros que sugerían que se había "beneficiado" de la tragedia. "Acababa de cumplir 19 años cuando asesinaron a mi madre, y mis clases comenzaron un mes después del crimen. Durante ese difícil momento, también tuve que lidiar con personas que decían que me había beneficiado por haber entrado en la 'famosa' universidad".

La condena de los asesinos Ronnie Lessa y Élcio Queiroz fue un pequeño alivio para la joven, quien por fin pudo dormir más tranquila. "Confieso que hacía mucho que no dormía bien, pero esta noche, 31, fue una noche más tranquila". Sin embargo, enfatiza que la lucha está lejos de terminar y que este es solo el comienzo de una larga batalla.

Aunque el dolor de su pérdida nunca desaparece por completo, Luyara encontró la fuerza para comprometerse a preservar el legado de Marielle. Recientemente asumió el cargo de Directora de Legado en el Instituto Marielle Franco, donde se dedica a mantener viva la memoria de su madre mediante eventos e iniciativas de concienciación, como la Marcha por Marielle y el Festival Anderson. Para Luyara, esta es su manera de participar en la política y perpetuar los valores que Marielle le inculcó.

"No tengo intención de postularme a ningún cargo. Mi madre me enseñó a involucrarme en la política de muchas maneras, no solo dentro de los partidos. Hoy tenemos el Instituto Marielle Franco, y soy su directora de legado, donde preservamos su memoria", dice. Este cargo también le ha aportado madurez y un propósito claro en la vida: transformar el dolor en lucha, a la vez que fortalece y honra la memoria de su madre, "de la misma manera que ella siempre me fortaleció y sigue haciéndolo hoy".

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