El Hospital Pedro Ernesto continúa sin cirugías.
El Hospital Universitario Pedro Ernesto, adscrito a la Universidad Estatal de Río de Janeiro, opera parcialmente en los últimos días debido a retrasos en la transferencia de fondos. Se suspenden los ingresos y cirugías no urgentes; las citas programadas se realizan con normalidad. El hospital, inaugurado hace 60 años, atraviesa una de las peores crisis de su historia, reflejo de los problemas financieros del Estado. La crisis afecta principalmente el pago a los empleados subcontratados de limpieza y seguridad; acumulan más de dos meses de atraso salarial y no han recibido la segunda cuota de su aguinaldo.
El Hospital Universitario Pedro Ernesto, adscrito a la Universidad Estatal de Río de Janeiro, opera con horario reducido en los últimos días debido a retrasos en la financiación. Se han suspendido los ingresos y las cirugías no urgentes. Las citas programadas se realizan con normalidad. El hospital, inaugurado hace 60 años, atraviesa una de las peores crisis de su historia, reflejo de los problemas financieros del Estado.
La crisis afecta principalmente al pago de los empleados subcontratados encargados de la limpieza y la seguridad. Llevan más de dos meses de retraso en sus salarios y no han recibido la segunda cuota de su paga extra de Navidad. Trabajar con jornada reducida les está alterando la rutina.
El presidente del Sindicato de Médicos, Jorge Darze, afirmó que la administración consideró cancelar cirugías para pacientes hospitalizados, pero descartó la idea. "El gobierno resolvió una situación, pero no el panorama general. El hospital no funciona únicamente con médicos y enfermeras. El personal subcontratado es igualmente importante", criticó.
Denunció anoche (25) el robo de dos equipos de colonoscopia de alto costo, debido a la falta de personal de seguridad en el hospital. La administración no lo confirma.
Además de los problemas de infraestructura, Pedro Ernesto sufre interrupciones en el servicio de lavandería, escasez de suministros y una huelga de estudiantes residentes de diversas carreras, como medicina, nutrición y trabajo social. Sus pagos se encuentran atrasados desde el 21 del mes pasado.
El gobernador del estado de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezão, declaró hoy (26) que está considerando transferir la gestión del hospital, actualmente administrado por la universidad, a la Secretaría de Salud del Estado. “Con la racionalización de los costos en el sistema de salud, quiero crear una alianza para ayudar a Pedro Ernesto a superar la crisis”, afirmó, sin dar detalles.
Subcontratado
El pago irregular a los trabajadores subcontratados ha afectado la salud de estos profesionales. Con salarios de R$ 990, reportan tener facturas vencidas, enfrentar amenazas de desalojo y depender de la ayuda de vecinos y familiares para alimentar a sus familias. La tensión generada por esta situación se señala como la principal causa del infarto que sufrió una trabajadora subcontratada de limpieza la semana pasada. Cleide da Costa Barreiros, de 62 años, sufrió un infarto y falleció.
“Mi madre no sabía qué más hacer para pagar las cuentas; sufría mucho, tenía la presión arterial alta, todo el mundo lo sabía”, dijo Michelle Barreiros Costa, auxiliar administrativa. Relata que la empresa subcontratada, Construir, no le pagó a su madre la totalidad de su salario y solo le abonó una parte para que la familia pudiera costear el funeral de Cleide. “Tuve que ir allí [a la sede] y decir que ni siquiera tenía dinero para eso”. Construir no respondió al informe.