Mujer joven baleada por agentes de la PRF muestra mejoría significativa, dice informe
Juliana Rangel, de 26 años, se encuentra respirando sin ventilación mecánica y avanza en el proceso de rehabilitación.
247 - La trabajadora sanitaria Juliana Leite Rangel, de 26 años, quien recibió un disparo en la cabeza por parte de agentes de la Policía Federal de Carreteras (PRF) la noche del 24 de diciembre mientras se dirigía a celebrar la Navidad con su familia, está logrando avances notables en su recuperación. Según un informe médico publicado este martes, Juliana está recuperando progresivamente sus funciones motoras y cognitivas, sin signos de daño irreversible, y ahora respira sin asistencia respiratoria mecánica. La información fue divulgada por El globo.
Según el informe, Juliana permanece hospitalizada en cuidados intensivos, recibiendo atención de un equipo multidisciplinario que incluye especialistas en neurocirugía y psicología. A pesar de la evolución, aún no hay fecha de alta de la UCI.
La madre de la joven, Deyse Rangel, informó el domingo pasado (5) que Juliana ya se comunica con los ojos y ha mostrado buena disposición, incluso pidiendo refresco. "Los médicos están sorprendidos por su mejoría. Hoy ya parpadeaba para responder a nuestras preguntas e incluso hacía gestos con la boca. A pesar de esto, tuvimos que explicarle que todavía no puede beber refresco", compartió Deyse.
Comprender el caso
El incidente ocurrió cuando Juliana viajaba con su familia desde Niterói, en la Región Metropolitana de Río, para celebrar la Navidad. Su vehículo recibió aproximadamente 30 disparos de agentes de la PRF, según su madre. Además de Juliana, su padre, Alexandre Rangel, de 53 años, recibió un disparo en la mano izquierda. En el vehículo también viajaban Deyse, de 49 años, su hermano de 17 años, su novia y un perro.
Según Deyse, los agentes de la PRF solo prestaron asistencia después de que llegó una patrulla de la Policía Militar y confirmó que Juliana aún respiraba. "Cuando nos detuvimos, se dieron cuenta de lo que habían hecho. Apareció un agente de la policía militar, revisó a mi hija y dijo que seguía viva. Los agentes no hicieron nada. Después de eso, subieron a Juliana al coche y la llevaron al hospital", recordó Deyse con emoción.
Los agentes de la patrulla de carreteras involucrados fueron separados preventivamente de sus funciones operativas, según un comunicado de la Policía Federal de Carreteras. La Inspección General de la institución ordenó la apertura de una investigación interna para esclarecer los hechos.

