Julio Lopes solicitó sobornos en relación con el proyecto de construcción de la Línea 4 del metro, dice informante.
El juez Marcelo Bretas, del 7º Juzgado Penal Federal de Río de Janeiro, afirmó que el ex ejecutivo de Odebrecht Marcos Vidigal denunció que el diputado federal Julio Lopes (PP) solicitó sobornos en relación a la construcción de la Línea 4 del Metro; Lopes fue secretario estadual de Transportes durante dos mandatos del gobierno de Sérgio Cabral; según el informante, el pedido de soborno se produjo en 2010, al inicio de la construcción del tramo de la línea en la Zona Oeste de la capital carioca; el dinero fue solicitado a Julio Silvestre, de Queiroz Galvão, empresa que lideraba el consorcio para ese tramo de la obra.
Prensa en Brasil En su testimonio de este lunes (26) ante el juez Marcelo Bretas, del 7.º Juzgado Penal Federal de Río de Janeiro, el exejecutivo de Odebrecht, Marcos Vidigal, declaró que el diputado federal Julio Lopes (PP) solicitó sobornos para las obras de la Línea 4 del metro. Lopes fue secretario de Transporte del estado durante dos gobiernos de Sérgio Cabral.
Según el informante, la solicitud de soborno se realizó en 2010, al inicio de la construcción del tramo de la línea en la Zona Oeste de la capital carioca. El dinero se le solicitó a Julio Silvestre, de Queiroz Galvão, la empresa que lideró el consorcio en ese tramo del proyecto.
El ejecutivo de Odebrecht relató que la solicitud del entonces Secretario de Transporte fue presentada a los directores del consorcio y aprobada. Según Vidigal, Julio Lopes pidió un soborno del 0,5% del proyecto, cuyo costo fue de aproximadamente R$ 10 mil millones.
El tribunal ordenó la incautación de los bienes de Cabral y sus secretarios a principios de junio.
El 1 de este mes, la jueza Priscila Fernandes Miranda Botelho da Ponte, del 6.º Juzgado de Hacienda Pública de la Capital Federal, ordenó el embargo preventivo de hasta R$ 3,1 millones en bienes pertenecientes a Cabral, Julio Lopes, el exsubsecretario de Turismo Luiz Carlos Velloso, así como a miembros del consejo de administración de Riotrilhos, la Agencia Reguladora de Servicios Públicos de Transporte Concesionado (Agetransp), y las empresas Rio-Barra (concesionaria), Odebrecht, ZI-Participações, ZI-Gordo y Queiroz Galvão. La decisión se basó en investigaciones sobre fraude en el contrato para la implementación de la Línea 4 del Metro.
"Dada la evidencia de irregularidades cometidas por los implicados y el perjuicio demostrado a la Administración, deben adoptarse las medidas necesarias para garantizar la futura reparación del daño, en caso de que se confirme la obligación", justificó la magistrada en su decisión. Cabral, Julio Lopes y Vellloso —tres de los demandados en la acción civil pública interpuesta por el Ministerio Público— conforman el denominado Núcleo Superior de Administración en la denuncia que investiga irregularidades en las cuatro adendas realizadas al contrato.
También fueron congelados los activos de 13 integrantes de Riotrilhos y de la Agencia Reguladora de Transportes (Agetransp). Estas personas son: Bento José de Lima, Tatiana Vaz Carius, Heitor Lopes de Sousa Junior, Ari Ferreira, Luiz Antonio Laranjeira Barbosa, Francisco Ubirajara Gonzales Fonseca, Carmen de Paula Barroso Gazzaneo, Isabel Pereira Teixeira, Francisco de Assis Torres, Marco Antônio Lima Rocha, Luiz Reis Pinto Moreira, Eduardo Peixoto d'Aguiar y João Batista de Paula Junior.
Respecto al grupo empresarial involucrado en las irregularidades, el juez ordenó la congelación del 25% de los ingresos brutos mensuales obtenidos por los consorcios Construtor Rio Barra y Linha 4 Sul, que actualmente administran y gestionan la Línea 4 del metro, y también del 3% de los ingresos netos mensuales de las constructoras Queiroz Galvão, Norberto Odebrecht, Carioca Engenharia, Servix Engenharia y Cowan.
También se emitieron órdenes de embargo, determinando la indisponibilidad del 2% de los ingresos netos mensuales de la concesionaria Rio Barra, Odebrecht Participações, ZI-Participações, ZI-Gordo y Queiroz Galvão Participações.
"Entiendo que las citadas congelaciones de activos formarán, en principio, un capital de garantía a lo largo de este proceso, capaz de reembolsar al tesoro público en caso de sentencia firme desfavorable", afirma la jueza Priscila da Ponte.