Tribunal de Río de Janeiro procesa a 31 contrabandistas.
La organización criminal operaba en otros países bajo un esquema de contrabando y lavado de dinero; la importación ilegal de autos se hacía a través de una concesionaria, que funcionaba como brazo financiero y vendía autos de lujo a artistas y futbolistas.
Rio247_e Agencia Brasil - El Tribunal Federal ha imputado a 31 miembros de una organización criminal formada por operadores de juegos de azar ilegales e israelíes involucrados en la explotación de máquinas tragamonedas y el contrabando de automóviles importados. Entre los imputados se encuentran José Caruzzo Escafura (conocido como Piruinha), su hijo Haylton Carlos Gomes Escafura y el israelí Yoram El Al, quien figura en la lista de personas buscadas por la Interpol. Se enfrentarán a cargos de contrabando, facilitación del contrabando, blanqueo de capitales, delitos contra la economía pública y actividad de pandilla armada.
Según la Policía Federal, la banda, que también operaba en otros países, manejaba un gran esquema de explotación de máquinas tragamonedas, contrabando y lavado de dinero, tanto a través de la compra de inmuebles como de la importación ilegal de autos usados (contrabando), vendidos en una concesionaria que funcionaba como brazo financiero de la organización.
La banda criminal fue desmantelada en la Operación Black Ops, lanzada por la Policía Federal el 7 de este mes. Cinco fiscales federales presentaron cargos ante el Tercer Juzgado Penal Federal de Río de Janeiro. La investigación de la Policía Federal duró dos años y contó con el apoyo de agencias de inteligencia de Israel, Inglaterra y Estados Unidos.
Buscado por la policía de Israel, Estados Unidos, Uruguay y Brasil, Yoram El Al, líder del grupo, fue arrestado en 2006 acusado de ser el mayor traficante internacional de éxtasis, pero la justicia brasileña no concedió su extradición. Hace unos dos años, fue investigado nuevamente por la Policía Federal. Según la policía, el israelí traía a Brasil automóviles importados ilegalmente para que los presuntos delincuentes los vendieran.
El concesionario de Barra da Tijuca, investigado por la Policía Federal, vende autos de lujo a cantantes y futbolistas, en transacciones que alcanzan los R$ 1,7 millones, como la compra de un Lamborghini. Entre los investigados se encuentran los futbolistas Emerson Sheik (Corinthians), Diguinho (Fluminense), Kleberson (Atlético Paranaense) y los cantantes Latino y Belo.
