Tribunal ordena al Estado transferir fondos al hospital UERJ en 24 horas.
El Tribunal de Río de Janeiro concedió una medida cautelar urgente solicitada por la Defensoría Pública del Estado de Río, ordenando al gobierno estatal transferir R$ 3,5 millones al Hospital Universitario Pedro Ernesto (HUPE), que funciona como hospital docente para la Uerj, en un plazo de 24 horas. El hospital corría el riesgo de cerrar sus puertas a los pacientes debido al impago a proveedores y prestadores de servicios.
El Tribunal de Río de Janeiro concedió una medida cautelar urgente solicitada por la Defensoría Pública del Estado de Río de Janeiro, ordenando al gobierno estatal transferir R$ 3,526 millones al Hospital Universitario Pedro Ernesto (Hupe), que funciona como hospital docente de la Universidad Estatal de Río de Janeiro (Uerj), en un plazo de 24 horas. El hospital corría el riesgo de cerrar sus puertas a los pacientes debido al impago a proveedores y prestadores de servicios.
La decisión de la jueza Mabel Castrioto Meira de Vasconcellos, del 6º Juzgado de Hacienda Pública de Río, tiene como objetivo complementar el valor total de la cuota de transferencia para el mantenimiento de los servicios, bajo pena de multa diaria de R$ 10, y liberar, hasta el día 27 de cada mes, a la Uerj, la cuota financiera necesaria para el pago integral de los gastos operativos mensuales relacionados con el Programa de Obras, que incluye el pago de prestadores de servicios, proveedores y personal, que actualmente ascienden a poco más de R$ 7 millones, debidamente actualizados, hasta el quinto día hábil del mes siguiente, bajo pena de multa diaria de R$ 10.
El viernes pasado (29), la Secretaría de Hacienda del Estado liberó R$ 3,5 millones de un total de R$ 7 millones al Hospital Universitario Pedro Ernesto para el pago de prestadores de servicios, proveedores y personal.
“Esta decisión es de suma importancia porque pone fin a un ciclo de insolvencia financiera que afectó al Hospital Universitario Pedro Ernesto, restringiendo la prestación de importantes servicios de salud por parte del hospital y llevando a su cierre, lo que ciertamente causaría una grave falta de asistencia a la población, dada la importancia histórica del HUPE, que reúne servicios de alta complejidad para todo el estado”, afirmó la defensora pública Thaísa Guerreira, una de las autoras de la demanda.
En su fallo, la jueza Mabel Vasconcellos declaró que el retraso en los pagos crea la posibilidad de interrupción del servicio. «Es inaceptable que el Estado no transfiera fondos esenciales para el mantenimiento de los servicios del hospital universitario, sin reconocer que esta omisión no puede justificarse con la mera excusa de la falta de recursos».
La decisión fue notificada a la Procuraduría General de Justicia del Estado, quien se encuentra revisando el caso.