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El Ministerio Público de Cuentas fue llamado a declarar tras un estudio de valor de R$ 62 millones para la privatización del Metro de São Paulo.

El acuerdo realizado por el gobierno de Tarcísio de Freitas con la consultora Corporación Financiera Internacional (IFC), vinculada al Banco Mundial, no implicó un proceso de licitación.

El Ministerio Público de Cuentas fue llamado a declarar tras un estudio de R$ 62 millones para la privatización del Metro de São Paulo (Foto: Rovena Rosa - Agência Brasil)

247 El diputado estatal Guilherme Cortez (PSOL-SP) solicitó al Ministerio Público del Estado de São Paulo la investigación de un contrato de R$ 62,5 millones otorgado por el gobierno de Tarcísio de Freitas (Republicanos) para un estudio sobre la concesión de líneas de metro. El acuerdo con la consultora Corporación Financiera Internacional (CFI), vinculada al Banco Mundial, no fue objeto de licitación.

Según información publicada este lunes (11) por columna de Monica BergamoEl objetivo de este contrato es "proporcionar estructuración técnica y financiera para la concesión de líneas del servicio de transporte público del Metro de São Paulo y evaluar estrategias de participación del sector privado para ampliar la capacidad de inversión y mejorar la gobernanza del Metro de São Paulo".

El parlamentario afirmó que la situación "genera sospechas sobre la posible afectación de la objetividad e imparcialidad de las consultorías previas realizadas por la empresa". En su defensa, Cortez cuestionó la justificación para renunciar al proceso de licitación y el monto invertido. "Dada la urgente necesidad de inversión en diversos sectores públicos, como salud y educación, no existe justificación aceptable para que el Gobierno de São Paulo desembolse R$ 62.523.500,12 de fondos públicos para contratar servicios de consultoría sobre un asunto relativamente conocido por el personal técnico de la Secretaría de Transporte Metropolitano".

La consultora realizó otros estudios para el gobierno, como un contrato de R$45 millones para la privatización de Sabesp, que también se firmó sin licitación. El congresista interpuso una demanda contra el acuerdo.