El conductor que mató a Marina Harkot fue condenado a 13 años de prisión por el tribunal por asesinato y podrá apelar en libertad.
José María fue declarado responsable de homicidio intencional calificado por dolo eventual, además de conducir ebrio y falta de prestación de auxilio.
247 - El conductor José Maria da Costa Júnior fue condenado por el tribunal a 13 años de prisión por el atropello mortal de la ciclista Marina Harkot en 2020 en la ciudad de São Paulo. El juicio tuvo lugar en el Foro Penal Barra Funda, en la Zona Oeste de la capital, y concluyó en la madrugada del viernes 24 con la lectura de la sentencia por la jueza Isadora Botti Beraldo Moro. La información proviene del portal G1.
José María fue declarado culpable de homicidio agravado con premeditación, así como de conducir bajo los efectos del alcohol y omisión de socorro. La mayoría de los siete miembros del jurado consideró que asumió el riesgo de matar a alguien al conducir ebrio y a alta velocidad, además de huir del lugar sin auxiliar a la víctima. Fue condenado a doce años de prisión en régimen cerrado por el homicidio y a seis meses adicionales de detención en régimen abierto por cada uno de los otros dos delitos.

A pesar de la condena, el empresario, que respondió al proceso estando en libertad, podrá apelar la decisión sin necesidad de ir a prisión.
El jugamiento
La audiencia comenzó el jueves por la mañana (23) e incluyó el testimonio de siete testigos antes del interrogatorio del acusado. Durante el juicio, el juez, el Ministerio Público, la defensa y el jurado interrogaron al acusado. El veredicto final se tomó por votación, y la mayoría del jurado dictaminó que José María había cometido los tres delitos que se le imputaban.
Marina Harkot fue investigadora y activista en movilidad urbana, conocida por su labor en la promoción del uso seguro de la bicicleta como medio de transporte. Su muerte provocó una gran conmoción e impulsó campañas para mejorar la seguridad vial de ciclistas y peatones.
Reacción familiar
María Claudia Kohler, madre de la víctima, habló con la prensa tras el juicio y subrayó la importancia de la condena, incluso considerando la leve pena: “Hemos superado una ola muy dura, muy dolorosa, muy fuerte. Y podemos considerarnos victoriosos y muy agradecidos. Lo considero una victoria. Trece años [de prisión] es una condena baja, pero la lucha continúa. Deseamos que este caso sea significativo”.
“Las condenas impuestas fueron las mínimas. Es probable que la Fiscalía apele la sentencia y argumente en contra de que [el acusado] continúe respondiendo en libertad”, declaró a la prensa, tras el juicio con jurado, la abogada Priscila Pamela Santos, quien actuó como auxiliar de la fiscalía defendiendo los intereses de la familia de Marina. La fiscalía había solicitado la pena máxima de 20 años.


