Diputado quiere reabrir la causa contra el guardia de seguridad de Pablo Marçal implicado en la muerte de un piloto amenazado por el PCC
Informe indica ausencia de pólvora en manos del piloto fallecido, levantando nuevas sospechas sobre un posible montaje en el que estaría involucrado el guardia de seguridad de Marçal.
247 - El Ministerio Público de Goiás solicitó a la Justicia la reapertura de una investigación sobre la muerte de Felipe Ramos Morais, piloto amenazado por la facción criminal PCC, durante un operativo de la Policía Militar de Goiás en 2022. La decisión del MP fue motivada por un informe reciente del Instituto Nacional de Criminalística de la Policía Federal que no encontró rastros de pólvora en las manos del piloto, lo que genera dudas sobre la versión presentada por la policía de que Morais había disparado contra el equipo de la PM, destaca el UOL.
El operativo, que tuvo lugar en febrero de 2022, fue liderado por el teniente coronel Edson Melo, conocido como Edson Raiado, quien se encuentra actualmente en licencia para trabajar como agente de seguridad de Pablo Marçal (PRTB), candidato a la alcaldía de São Paulo. En aquel momento, el equipo de Raiado afirmó haber actuado en defensa propia, pero informes previos ya habían indicado una posible manipulación en la escena del crimen, como la extracción de casquillos y la sustracción de armas a las víctimas.
Felipe Ramos Morais fue puesto en la mira del PCC tras cooperar con la justicia en un acuerdo de culpabilidad que resultó en la incautación de aproximadamente R$1 millones en activos pertenecientes a la organización criminal. Morais, quien había sido arrestado en 2018 bajo sospecha de estar involucrado en la muerte de dos líderes del PCC, fue liberado en 2021 y desde entonces ha vivido bajo constante amenaza.
La investigación inicial, archivada por falta de pruebas, podría reanudarse dadas las nuevas pruebas presentadas. El Ministerio Público también destacó la importancia de reexaminar las circunstancias del operativo, considerando que los informes de la autopsia indican que las víctimas ya estaban muertas antes de la llegada de los paramédicos al lugar. Según la Policía Militar, los cuerpos fueron retirados para recibir atención médica, pero esta versión también es cuestionada.