ONU condena masacre de Cláudio Castro en Río de Janeiro
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos pide una investigación inmediata, y las organizaciones denuncian una política de confrontación.
247 - Las Naciones Unidas (ONU) condenaron la masacre ocurrida en el Complejo Penha, en la Zona Norte de Río de Janeiro, tras la operación policial más sangrienta en la historia del estado, que dejó al menos 136 muertos. La cifra fue divulgada por la Comisión de Derechos Humanos de la OAB-RJ, luego de que los residentes recuperaran 72 cuerpos de una zona boscosa la mañana del miércoles 29. La acción, llevada a cabo durante el gobierno de Cláudio Castro, provocó indignación tanto dentro como fuera del país.
Los cuerpos fueron trasladados a la plaza de São Lucas, en la calle João Lucas, donde se extendieron lonas para cubrir a las víctimas. Según testigos, los fallecidos fueron encontrados en Serra da Misericórdia, principal punto de enfrentamiento en la operación, y en una segunda zona conocida como Vacaria, donde aún se reportan cadáveres.
El activista Raull Santiago, que ayudó a recuperar los cuerpos, describió la magnitud de la tragedia en las redes sociales: "Se han extendido más lonas para dar cabida a los cuerpos que se están encontrando.", escribió, compartiendo imágenes de la escena.
Entre las víctimas se encuentran cuatro agentes de policía.
Entre los fallecidos se encuentran cuatro policías y otros nueve resultaron heridos en los tiroteos. Según las autoridades de Río de Janeiro, el operativo tenía como objetivo ejecutar 100 órdenes de arresto contra miembros del Comando Vermelho, la principal facción criminal de Río.
El principal objetivo era Edgar Alves de Andrade, alias Doca, identificado como el líder de la organización en las calles. Ante el recrudecimiento de la violencia, la línea de denuncias anónimas ofreció una recompensa de R$ 100 por información sobre su paradero, la mayor cantidad desde el caso de Fernandinho Beira-Mar, detenido por primera vez en 2001.
Reacciones internacionales y exigencias de la ONU
La gravedad de la operación tuvo repercusiones internacionales. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos emitió un comunicado en el que expresó su horror ante la operación policial en curso en las favelas de Río de Janeiro y exigió investigaciones rápidas y efectivas sobre las muertes. El organismo también recordó que Brasil tiene obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y debe garantizar la rendición de cuentas y la reparación para las víctimas.
La ONG Human Rights Watch también condenó la política de seguridad del Estado: "Río necesita una nueva política de seguridad pública que deje de fomentar los enfrentamientos que victimizan a los residentes y a los agentes de policía.", afirmó la organización.
El gobierno federal reacciona y se presenta la Enmienda de Seguridad.
En Brasil, la operación tuvo fuertes repercusiones políticas. La Defensoría del Pueblo denunció abusos y violaciones cometidos durante el operativo. Dada la gravedad de la situación, el gobierno federal ordenó el envío de una delegación a Río de Janeiro, y el presidente Lula convocó una reunión de emergencia con los altos funcionarios de seguridad pública.
En respuesta, la Cámara de Diputados decidió acelerar el análisis de la Enmienda de Seguridad Pública, una propuesta que busca mejorar la integración entre las fuerzas federales y estatales. El gobernador Cláudio Castro, a su vez, solicitó al Ministerio de Justicia el traslado de diez líderes criminales encarcelados a prisiones de máxima seguridad, solicitud que fue aceptada.
La masacre en el complejo Penha pone de manifiesto, una vez más, el fracaso de la política de confrontación armada en las favelas y reaviva el debate sobre el modelo de seguridad adoptado por el gobierno estatal. Las exigencias de la ONU y las organizaciones de derechos humanos ejercen una fuerte presión internacional sobre Río de Janeiro, lo que requiere cambios urgentes para romper el ciclo de violencia que ha victimizado a residentes y funcionarios públicos durante décadas.


